jueves, 21 de abril de 2011

Si no estas... te invento.


En la soledad de la noche invento tu cuerpo
Tus labios sensuales, acariciando mis pechos, rozan apenas mi aureola de tu deseo.
Tus ojos azules se clavan en mi rostro buscando en él la llama incipiente que te diga lo que deseo.
Tus dedos ligeros rozando mi cuerpo, dibujan las líneas que impregnan mi vello, se eriza y estremece sintiendo el hormigueo que tanto deseo.
Tus brazos fornidos que rodean mi cuerpo apretándome fuerte sintiendo tu ambición por poseerme sin pausa, con fuerza, arrebatándome mis movimientos.
Tus piernas fornidas que buscan mi sexo, cabalgo en ellas, ondeando mi cuerpo.
Tu cuerpo desnudo, perfecto en su género, pegado a mi cuerpo sintiendo su ardor y su fuego.
Tu sexo henchido, deseo escondido, dispuesto siempre a mi recreo.
Tú vida, tu rostro, tu pelo, tu cuerpo, Te invento en la noche, hasta cumplir mi deseo.

domingo, 20 de marzo de 2011

Voy a escribirte la historia de mi cuerpo entre tus manos...


Voy a escribirte la historia de mi cuerpo entre tus manos, de su ternura lenta que descifra mis jeroglíficos, que me desenreda sin esfuerzo, alisándome como una sabana recién planchada. Mis dedos llenos del deseo de tocar las estrellas. Me siento caliente de lágrimas, de abrazos, de sangre, de protestas. Me siento contento con tu recuerdo que está lleno de mí, lleno de mi sudor, mi saliva, del olor de mi piel.

Te siento cantando, caminando, llevándome entre las manos; y siento tu mirada luminosa, transparente, su música, atravesando mis ojos con su color de tierra, de noche estrellada, de mar de cosas lindas, y eres mi amor, mi sabana, mi cama, mi almohada, mi cuaderno, mi pluma, eres tan real como estas ganas que tengo de reírme por sentirte tan cerca, por tenerte, por no tenerte, por haberte tenido, por hoy, por mañana por todos los días.

Hoy que no he visto el día más que a través de tu ausencia, uso el derecho que me has dado a la alegría, y olvido la palabra, para encontrar nuestra propia manera de entendernos. Y siento que me voy a morir de pensarte y quererte. Esgrimo oraciones como bandadas de aves, para traerte entera hasta mí, así, tal como eres, como yo te quiero, aún desde mi niebla, con todas tus queridas palabras, tus rabias, tus silencios inquietantes, la dulzura de tu mundo, en el que yo quiero estar presente, tus ganas de vivir, a dentelladas, tu ilusión de niña en víspera de fiesta, tu escondida tristeza, tu amor hacia todo, tu nobleza, tu querer y tu cuidar, tu miedo, y tantas cosas que el áspero papel no sabe recoger. Por eso en las mañanas, bebo toda la luz de mis pulmones, abro todas las puertas, pinto amarillas las risas de la casa, doy vueltas y vueltas, y salgo a tocarte a escribirte, a decir que no, que no hay cauce que arranque tu nombre de esta piel de tus días largos, y ya no recuerdo discursos contra mis débiles brazos, si los siento guardando la dimensión exacta de tu sueño abandonado, la transparencia de tus manos, tus suaves palabras en un papel, la sensación de dulzura en las mañanas.

Íntimamente conociendo que lo del uno es del otro cuando dos se pertenecen. Sin decir nada. Y mi cuerpo desde siempre parece haberte querido, haberte estado esperando. Y el próximo invierno, ya no se llevará lo que fuimos, porque cada vez despiertas acurrucada en mi espalda. Y ya no soy del agua.

Ya no me queda más que soñar. Ya has sosegado mi corazón, y has sacudido mis terremotos, ya he muerto de morirme, ya he salido del laberinto; cuando acaricio los rizos de tu pelo, y me besas, y me tatúas de ruiseñores. Y me desperté al fin, y quise imaginarme que podría simplemente dejarme ir hacia ti. Pensé llegar de pronto, aparecerme, olvidar el ‚ tecleteo de la oficina, el teléfono, el tiempo, y estar mirándote‚estar mirándote como si nada en el mundo fuera más importante.

Hay días en que los brazos se me cargan de flores y mi piel huele a hierbas penetrantes, y busco prendas con tu aroma, que te traigan, y me descalzo, y me despeino, y pienso que todo esto es de locos, y me gusta. Entonces te nombro.
Voy a escribirte la historia de mi cuerpo entre tus manos.

martes, 8 de febrero de 2011

Donde estas??


Durante estos años he estado esperándote...
Imaginandome tantos momentos de pasión vividos juntos.
Ahora parece que perdí la esperanza de sentir,
de experimentar
de tocar una piel suave adornada por la pasión y el deseo.
Tengo tanto que darte, que el día que te encuentre no te voy a dejar escapar tan facilmmente.
Imagino una tarde tranquila en la que podamos tocarnos, besarnos, sentirnos...
Mirarnos a los ojos y sentir esa felicidad, esas mariposas en el estomago que solo trae la ilusión por tener un ser cerca de ti alguien con el que poder compartir momentos de amor.
Amor sensual y sexual.
Recorrer tú cuerpo desnudo embriagándome con tu aroma
Tocar cada poro de tú piel trasmitiéndole mi pasión.
Sentir como nuestros cuerpos se rozan y bailan al unisono, penetrándose con ternura y pasión.
AMOR, donde estas?
Te necesito cada día más......

domingo, 26 de diciembre de 2010

El sexo es un coñazo


Hoy en día, todo el mundo dice que se lo pasa de puta madre en la cama. Yo no lo dudo. Lo que no me trago es que sea haciendo el amor.... Porque, francamente... el sexo es un coñazo. Lo que pasa es que esta sobrevalorado.
Vamos a ver:
¿Cuánto dura el orgasmo masculino?
Pues, el orgasmo-orgasmo, propiamente dicho, dura... yo que sé, lo que tarda uno en tomarse un chupito.
¿Y para eso tanto trabajo?.... Quedar, ducharse,… convencerla.

¡Joder! Al menos para lo del chupito no tienes que convencer al camarero. - Venga, tonto, pónmelo, si no te va a pasar nada...

Pero hay muchas más cosas que me cabrean del sexo. En primer lugar, el sexo es sexista. Porque hay que ver lo mal vista que está la eyaculación precoz. Y, sin embargo, una tía que llega al orgasmo en cinco minutos, ¡se la rifan!.... Coño, ¡esto es una injusticia! Es como si en las olimpiadas, a la tía que gana los cien metros le dan una medalla, y al tío... lo llevan al sexólogo.

El sexo está bien al principio... por la novedad, pero en cuanto empiezas a practicarlo en pareja la cosa se jode. Por ejemplo, intentar tener un orgasmo simultáneo es imposible. Es como pretender ponerse de acuerdo para eructar al mismo tiempo. Eso no hay quien lo controle. ¿Tú has visto parejas que eructen a la vez?... ¿Te imaginas?... Él, eructando de repente, y ella:- Eres un egoísta, no me has esperado
Acabaríamos todos fingiendo los eructos.

Además, si eres tío, el sexo es como la mafia: nunca puedes decir que no..... Siempre has de tener ganas.

Un ejemplo: yo estoy en una exposición de arte figurativo etrusco -una cosa muy común- y llega Naomi Campbell y me dice que quiere hacer el amor conmigo -algo también muy común-. Bueno, pues si le digo que no me apetece, al día siguiente media España piensa que soy gay. En fin, que al final haces un esfuerzo y acabas acostándote con ella... pero por el qué dirán.

No hay derecho, joder! Es como si vas a un restaurante, no te apetece solomillo y el maître va por ahí diciendo que eres vegetariano. Aunque hay maîtres que hacen cosas peores: te hacen sentir como si te estuvieras haciendo el amor. Se pegan toda la comida vigilándote para ver cómo te lo pasas. Y luego te preguntan: - ¿Le ha gustado al señor?.

Que te dan ganas de decirle: - Sí, ¿Y usted ha disfrutado, o me lo he comido demasiado rápido?.
Pero lo que ya me parece una vergüenza es esa gentuza que se gana la vida con el sexo: los sexólogos. El sexólogo es un tío que va de experto porque tiene un diploma en la pared firmado por el rector de la Universidad. ¡Pues vaya! Lo que tenía que tener es una declaración jurada de su mujer. Porque, ¿qué pasa?, ¿Qué el rector se ha acostado con él?, ¿Y como sé yo que a mi chica le va a gustar lo mismo que al rector?.

Además, todos los sexólogos te dicen lo mismo: 'Al sexo hay que echarle imaginación' ¡Coño, con lo incómodo que es eso! Antes, todo lo más, había dos posturas: me apetece o no me apetece. Pero ahora... ¿tú has leído el Kamasutra?. Para echar un polvo tienes que ser Nadia Comaneci. Que si 'la carretilla'...., que si 'el molinete'..., que si 'la variante de la medusa'... ¿la variante de la medusa?....
¡Joder! ¡Si yo no sé ni hacer la medusa!

Otra cosa que te dicen mucho es que 'en el sexo todo está permitido si los dos están de acuerdo'.... Ya, pero si somos tres y uno no quiere, ¿Qué? ¿Aplicamos la mayoría y que se joda?.

Pero lo peor de esto de las innovaciones es que te conduce a perversiones muy estúpidas. Por ejemplo, insultarse mientras se hace el amor. Tú estás allí intentando hacer la medusa, controlando la eyaculación... y ella:
- ¡Cerdo, bestia, animal...!
Y claro, al final te calientas y le dices: - ¡¿Y tú... lo mal que aparcas?!
En fin, está claro que el sexo es un coñazo.
Porque...además, si es de género tonto: Si el sexo fuera tan bueno como dicen, ya lo habrían privatizado.
Si has sonreído un par de minutos..........me alegro ya te duro mas que el orgasmo, ja, ja .

miércoles, 27 de octubre de 2010

Soñé que te tenía



Anoche al acostarme tenía tanta calor que me acosté encima de las sabanas desnuda completamente, sintiendo el aire del ventilador de techo acariciar mi piel sudorosa, comencé a acariciarme con las yemas de mis dedos mientras pensaba en ti, en tu cuerpo definido, y mi excitación fue subiendo más y más
Moje la yema de mis dedos en el vaso de agua que reposa sobre mi mesilla y comencé a dibujar círculos por mi vientre, mis pechos, mis pezones que se pusieron duros al contacto del agua fresca, mientras que con mi otra mano comencé a masajear mi clítoris después de haber chupado mis dedos con mi lengua, soñé que te tenia al lado observándome mientras masajeabas tu polla, y comenzaste a acariciarme sin resistirte ni un segundo a mi cuerpo desnudo
Empezaste a besarme por mis orejas y fuiste bajando por mis pechos mientras yo seguía acariciando mi clítoris, bajaste por todo mi cuerpo besando cada poro de mi piel hasta que llegaste a mi vulva, y comenzaste a besarla, mis piernas se abrieron invitándote al placer que encierran mis muslos y me recorriste con tu húmeda lengua una y otra vez, en círculos, despacio, saboreándome, yo me retorcía de placer y apretaba tu cara contra mi sexo deseando que me absorbieras con intensidad..... uhhhhmmmmmm, hasta el clímax, te entregue mí corrida con convulsiones comedidas mientras tú seguías lamiendo y disfrutando del jugo de mi placer.
Una vez que el orgasmo recorrió mi cuerpo me quede tendida en la cama boca arriba, disfrutando de la brisa templada que me proporcionaba el ventilador en esta noche tan calurosa, aparté mi cabello hacia atrás arqueando mi cintura mientras te soñaba encima de mi y entonces sentí tus manos abrazando mis pechos, masajeándolos suavemente y fui capaz de sentir como te acercabas a mis pezones que brotaron de placer, tu lengua acariciándolos, saboreándolos, note como pasabas de un pezón a otro humedeciéndolos, chupándolos , mamando de ellos, y mi vulva resucito de nuevo, comenzó a palpitar mientras seguías sobando mis grandes pechos que se erguían sólo para ti, y mis pezones se tornaron duros y rosados, se elevaban incitándote a que siguieras lamiéndolos, chupándolos, absorbiéndolos mientras mi cuerpo se erizaba al contacto de tu lengua sobre mi... uhmmmmm y entonces me corrí de nuevo, siiiiiiiiiii

miércoles, 13 de octubre de 2010

entre tu y yo


me encanta como te mueves…
como dos bailarines danzado que entremezclan su lujuria
con mis vigorosas manos
pongo unas gotas de aceite para masajes perfumado
te voy masajeando los prominentes pechos de diosa
cogiéndolos con ambas manos
que tiemblan bajo las terribles embestidas de mi campeón
con sobrado poderío voy…
empujando de nuevo de manera salvaje
te tengo empalada con mi lanza del amor… AAAH!!!
mi glande inflamado palpita con fuerza
me revuelvo presa de un placer indescriptible…
caigo envuelto en una ola de placer... gritando tu nombre
explotando como un volcán
un orgasmo brutal me sacude hasta la médula… OOOHHH!!!
sientes caer encima del culo los goterones
ardientes de mi esperma… AAAHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!
un reguero de semen se desliza por tus muslos
pintándolos de blanco amarillento
(…)
nuestra mesa está situada en un rincón discreto
del comedor detrás de un biombo para dar intimidad
sabes que tienes… unos ojos preciosos
vas desabrochando la cremallera
liberando mi aparato de su cárcel
estoy acariciando suavemente tu botoncito del placer
pones una servilleta de papel a modo de caperuza
sobre mi esponjosa cabeza bulbosa y empiezas a darle
un meneo... arriba y abajo
mientras tanto voy recorriendo tu rajita con los dedos
(...)

(...)
nos fundimos en un beso apasionado...
mis dedos incansables continúan acariciando tu sexo
pasas la mano sobre mi duro miembro
por sorpresa aparece el camarero para preguntar si vamos
a tomar alguna cosa más
le pedimos que nos traiga la cuenta
mientras tu vas tocando la zambomba por debajo del mantel
no pares... por favor
un gemido se escapa de mis labios
mientras tanto te voy pellizcando los pezones
mi pasión se desborda... con este placer tan increíble
¿sabes?... me encanta tu sonrisa
(...)
(...)
tomo tu barbilla con los dedos y acerco tus labios a los míos
mi mano se pierde entre tus piernas
siento el desbocado latido de mi corazón
mi mano se pasea sobre tu pubis invadiéndolo
noto que va manando un hilillo de flujo
si no paras... creo que me voy a correr aquí mismo
mis dedos siguen la línea que separa tus labios vaginales
un estado febril me va quemando por dentro
mis brazos rodean tu cintura
pagamos y nos vamos a buscar el coche
deseando llegar al hotel...
(…)
(…)
frotando y frotando con los pies…
me has provocado una potente erección
extiendo una toalla de baño en el suelo
te montas encima a cabalgar como una auténtica amazona
tus provocadores pezones invitan a ser devorados
de forma inmediata
te los voy comiendo con el máximo cuidado… mmm!!!
tus movimientos felinos de leona en celo me ponen a cien
voy refregando mi crecida berenjena… ooohhh!!!
tus generosas curvas me provocan una gran excitación
le doy un buen repaso a tus preciosos pechos... ooohhh!!!
estoy cepillando la rizada pelambrera de tu jardín
(...)
(...)
sientes como tus pezones se endurecen…
envaino mi caliente espada en la entrada de tu gruta
succiono tu lengua juguetona
mis manos que no paran de sobarte el culo
meto un pezón en la boca chupándolo con frenesí
me separo dejando un pequeño hilo de saliva entre
tu pezón y mi boca… mientras te voy magreando
los pechos de diosa de la belleza
sigues cabalgando en tu brioso corcel
sientes mi verga entrar y salir con facilidad
(…)
(…)
todo mi cuerpo vibra bajo la esencia del placer
levantas la pelvis para sentir mi pene en lo más
profundo de tu ser
un grito se escapa de mi garganta… ooohhh!!!!!!!!!
con firmeza voy palpando tus glúteos
mi pene va resbalando en tus húmedas mucosas
experimento de un placer increíble... siiiiiii!!!
tus curvas de vértigo me hacen perder el sentido
lanzanmos juntos alaridos de gozo... OOOHHH!!!
paso la lengua por tus prominentes pezones
una incesante marea de placer nos hace gemir...
aaaaaaaahhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!
sigues cabalgando como nadie...
balanceas tu cuerpo meneando las caderas
tus agitados pechos bailan como flanes
apoyas tus manos sobre mi pecho
no pares de moverte por favor... maaasss!!!
(…)
Hola guapaaa!!!!!!!!!
Nos encontramos a bordo de un crucero por el Mediterráneo,
tomando el Sol en la piscina del barco…
deslizo la mano entre tus bonitas piernas
voy acariciando suavemente tus pezones sobre la tela del
bañador
(...)
Uhmmmmmmmmmmmm

Un crucero!!! con las ganas que tengo yo de un cruceroooooo!!!!!!

sentir la brisa del mar rozando mi piel,
a la vez que tu acaricias mis pezones, lo cuales se ponen duros como chinchetas.
cierro los ojos y me relajo en la tumbona, dejándome llevar por tus caricias..............
(...)
hace calor... ¿te apetece dar un baño?
nos levantamos de las hamacas para entrar en
el agua fresquita de la piscina
Isabel... ¿sabes?... estás estupenda!!!
te rodeo con mis brazos por la cintura
apretando tu cuerpo contra el mio
me abrazas con fuerza por el cuello
voy besando lentamente tu tierna orejita
mientras acaricio tus increíbles pechos de sirena
(...)
(...)
un hormigueo va recorriendo todo mi cuerpo
Isabel... estás fantástica… como me pones!!!
¿sabes?... estoy enamorado de tus seductores ojos
con sus brillantes pupilas
siento el calor de tu cuerpo latino
tus encantos me quitan el sentido... mmmmm!!!!
tu excitante pecho roza con el mío
siento el fuego en tu suave piel dorada
estamos abrazados como si fuera una sola piel
voy bajando con delicados mordiscos por tu barbilla
siento tu respiración junto a mi boca
sientes el rozar de mis labios...
(...)
(...)
aprovechando la menor gravedad dentro del agua
de un salto... te montas sobre mi
enroscando las piernas alrededor de mi cintura
manteniéndote abrazada
nos miramos a los ojos y nos besamos con
el furor de la pasión...
me encanta… tus cálidos labios… mmm!!!!!
nuestras lenguas parecen enroscarse entre ellas
voy pellizcando suavemente tus erectos pezones
que se endurecen aun más
no puedes evitar soltar un gemido apagado
al recorrer la hendidura de tu rajita caliente
(…)
te beso la mejilla y luego la barbilla bajando por el cuello
a tu lado… el tiempo parece detenerse
voy palpando tus finas nalgas de diosa griega
eres perfecta… me derrites completamente… mmm!!!
tu cuerpo quiere volar y estamos encerrados en un beso
quiero hacerte sentir todo el fuego
y la pasión que llevas dentro
atrapo tu cuerpo más todavía hacia mi
alrededor de tu oreja te susurro… te deseo
como esclavos del deseo… respiramos el aroma del placer
(…)
Tus susurros me hacen estremecer en lo más profundo de mi ser, el deseo comienza a viajar por todo mi cuerpo provocando un escalofrío incontenible, junto mi cuerpo, más al tuyo y comienzo a moverme con sensualidad acariciado tu cuerpo con el mío.
Sientes mis erector pezones recorrer cada centímetro de tu pecho, sientes el vapor de mi sexo rozar el tuyo, sientes como mis labios pasean por tu largo cuello y mi lengua palpa el lóbulo de tu oreja..............
(…)
con tus movimientos sensuales
me abandono a la lujuria…
nos rodea un halo de deseo irrefrenable
empiezo a masajear tus hombros suavemente
de curvas perfectas
paseo mis manos por cada parte de tu cuerpo
acaricio tus muslos bajando por la entrepierna
y te palmeo el culito
tengo los ojos nublados por la pasión
(…)
si te parece… casi mejor que vayamos al camarote
salimos del agua… nos ponemos por encima unas toallas
para secarnos y abrazados nos besamos intensamente
nos dirigimos hacia la cubierta exterior cogidos de la mano
al cerrar la puerta… te pones en cuclillas y de un tirón
me bajas el bañador por debajo de las rodillas
tomas el capullo en tu boca empezando a chuparlo
de arriba y abajo de con verdadera ansia
que bueno... mmm!!!… como me gusta… sigue!!!
así no te dejes nada por comer… ahhh!!!
eso es así!!!… venga muy bien!!!
tu lengua no para de subir y bajar por mi tranca... mmm!!!
ooohhh!!!… … por favor
espera un momento… estoy muy excitado
te ayudo a quitarte el bañador…
(…)
con tu cuerpo unido al mío…
mi corazón late con fuerza
nuestras bocas mutuamente se buscan y se besan otra vez
te beso con locura contenida
mis manos ardientes de pasión
van navegando por tu cuerpo desnudo
me deleita el sabor de tu piel en mis labios
te sientas en los pies de la cama dejándote caer de espalda
me arrodillo en el suelo entre tus piernas
paso la mano por tu suave vientre y sigo avanzando
hasta llegar a tu entrepierna
(…)

Mis piernas se abren dejando que acaricies cada centímetro de mis muslos, siento como bordeas mis labios y como rozas suavemente mis ingles e instintivamente me abro aún más
Con mis manos acerco tu cabeza a mi sexo y noto como comienzas a saborear mi clítoris con suavidad, un escalofrío sube desde mi vulva hasta mis pechos que se tornan duros al igual que mi pezones, un cosquilleo muy agradable rodea mis pezones mientras te sigo sintiendo en la parte más caliente de mi anatomía, vas saboreando cada rincón de mi concha mientras introduces tus dedos en mi húmeda vagina, uhmmmm, primero uno…. suaveee!!! Ummmm, luego dos… ummmmm resbalan con suavidad a merced del manantial que brota en mi sexo………..
(…)
sientes mi aliento caliente en la cúspide de tus pechos
firmes y generosos…
voy mojando tu cuerpo con mis besos
tu excitación me hace estremecer
en un baile de inolvidable placer mi cuerpo deseoso del tuyo
mi lengua se desliza por tus carnosos labios vaginales
en busca de tu almeja traviesa
quiero probar tu húmedo tesoro…
quiero hacerte el amor hasta perder el sentido
voy palpando tus senos turgentes de preciosa ninfa
acaricio tus duros pezones sin dejar de besarte el sexo
me levanto del suelo poniéndote a cuatro patas sobre la cama
acompañas mi pene hasta la entrada de tu cueva
(...)
Y me penetras con una fuerte presión en los cachetes de mi culo, y te quedas dentro, unos segundos, quieto, sujetas mis cachetes con ambas manos y comienzas a moverte despacio… muy despacio, haciendo esas pausa que sabes que me vuelven loca y entonces te empiezas a mover más deprisa con más ímpetu, golpeando mis glúteo mientras tus gemidos retumban en el camarote y yo alzo mis glúteos más y más esperando que me penetres profundamente mientras gimo y acaricio con energía mi clítoris empapado por mi flujo caliente……..
(...)
introduzco toda mi virilidad hasta el fondo de tu intimidad
arremeto con una profunda estocada
nuestros jadeos y gemidos forman una sinfonía de placer
siento como tu húmeda vagina aprieta de manera
sorprendente mi verga… ooohhhhh!!!!!!!!!!!!!
con los ojos velados por el deseo…
es imposible describir el placer que me haces sentir
nuestros cuerpos están copulando en profunda armonía
va entrando hasta lo más profundo mi erecta masculinidad
sientes la dureza y el calor de mi verga… mmmmm!!!!!!!!!
(…)
Uhmmmmmm, y nos fundimos en un alarido de placer mientras nuestros cuerpos tiemblan por el orgasmo esperado, dejamos caer nuestros cuerpo empapados sobre la cama mientras seguimos abrazados, tus besos y tus abrazos me llenan de satisfacción y con tus fuertes brazos me aprietas contra tu cuerpo, mientras descansamos acurrucados entre las sábanas…

jueves, 30 de septiembre de 2010

Un relato que me mandaron....





Puré instint




Cocinar siempre era una experiencia relajante.
Allí, de pie, mientras manejaba el cuchillo, troceando los ingredientes para su famoso y nunca igualado puré de verduras, hacía un rápido repaso mental de lo que habían sido los últimos meses de su vida.
El divorcio, largamente esperado, había dado paso a un tiempo de relativa calma, pero también de una sensación de soledad que, en algunos momentos, se había vuelto opresiva. La soledad impuesta nunca era agradable.
Sobre la mesa, las hortalizas esperaban su turno, como condenados pacientes que no ven llegar la hora de su ajusticiamiento.
Desde la ventana de la cocina, justo en frente de ella, se podía observar la vivienda de su vecino, aquel chico que cada mañana, solía saludarla con una sonrisa franca.
- Buenos días vecina.
No podía negar que era un joven atractivo y simpático. Alguna vez incluso, había llegado a fantasear con la posibilidad de que su saludo cotidiano, albergara algún tipo de intención oculta, un matiz de flirteo, un deje de seducción; pero solo eran eso, fantasías, imaginaciones que bailaban en la cabeza de una persona que desde hacía demasiado tiempo, no tenía más vida sentimental que la que le proporcionaban sus propios recuerdos.
Cogió una enorme zanahoria, hermosa, de un vivo color anaranjado, de cuyo extremo aun colgaba el pincel natural de sus hojas verdes.
Justo en ese momento sonó el teléfono.
- ¿Sí?...- contestó la llamada – Ah, hola Mari, ¿qué tal va todo?... pues bien, estoy bien, aquí, hija, preparando la comida… sí… sí… puré… no de patata no, de verduras, que ya sabes lo rico que me sale…
Mientras hablaba se había colocado junto a la ventana, y su mirada, de forma inconsciente, estaba perdida justo en la ventana de la habitación de su vecino.
Entonces le vio.
El muchacho había entrado en su cuarto, probablemente acababa de venir de hacer ejercicio, porque su ropa parecía húmeda de sudor.
Ella bajó un poco la persiana sin dejar de hablar por teléfono.
- …Sí, con queso… para espesar el puré… -
La conversación con su amiga Mari, había pasado a un segundo plano. Agazapada tras la persiana, no perdía detalle de la escena que se desarrollaba en la vivienda vecina.
El joven se quitó la camiseta mojada de sudor, mostrando un torso atlético, oscurecido por la sombra del vello que, a pesar de la depilación que seguramente se practicaba, asomaba impertinente en sus pectorales y su abdomen.
Un ligero estremecimiento recorrió su nuca, ante la visión de aquel cuerpo que se ofrecía, ignorante, ante su disimulada mirada.
- …Gorgonzola…, si, yo utilizo gorgonzola para eso … sí… ya sé que con nata también…
Empezó a notar como un calor repentino iba subiendo desde lo más profundo de su entrepierna. Las palabras de su amiga, al otro lado de la línea se iban disipando, lejanas, en un océano de sensaciones que pugnaban por abrirse paso hacia su cerebro.
El muchacho se quitó los pantalones deportivos, luciendo unos boxer blancos que daban paso a unas piernas largas y musculosas.
Sin apartar el auricular de su oído, apartó con los dedos un par de lamas de la persiana para tener una mejor visión.
-… sí… sí… sí… ¿cómo? … no, perdona, que sí que te estoy escuchando mujer… es que tenía puesta el agua a cocer… sí…
El vecino deslizó los boxer por sus piernas, y a ella se le calló el teléfono al suelo. Lo recogió precipitadamente.
- ¿Mari¿… oye… es que se me ha caído el teléfono…
Pudo ver como el muchacho salía del cuarto, sin duda iba a darse una ducha. No pudo evitar cierto sentimiento de decepción.
- Oye mira, que ahora tengo un poco de lío… sí… yo te llamo luego bonita… gracias por tu interés… besos a los niños… adiós
Colgó el teléfono inalámbrico, y volvió de nuevo la mirada hacia la ventana de la habitación de su vecino, que ahora aparecía vacía.
Sin embargo, la temperatura de su cuerpo aún continuaba elevada; el hecho de contemplar aquel cuerpo desnudo la había puesto como una moto.
- Uf!, ¡que calentón! – murmuró para sí misma.
Intentó serenarse y retomar lo que estaba haciendo. Tomó de nuevo la zanahoria y se dispuso a trocearla. Pero cuando su mano agarró aquella forma fálica, una idea comenzó a brotar en lo más profundo de su enfebrecida mente.
A grandes males, grandes remedios pensó. Después de todo, necesitaba quitarse de la cabeza aquella desasosegante sensación, y aquella zanahoria tenía unas dimensiones más que aceptables.
Colocó una de las sillas junto a la ventana, y se subió la falda hasta la cintura. Se sentó, sin dejar de mirar la ventana vacía, recreando en su imaginación la escena que acababa de vivir. Metió la mano entre sus muslos y comprobó que estaba muy húmeda.
- Ahhh, ¡cómo me ha puesto, el muy cabrón!
Desplazó la tela mojada hacia un lado, e introdujo un par de dedos en su vagina. Se estremeció al sentir sus apéndices, hurgando en lo más profundo de sí misma. Cerró los ojos. En su cabeza, aquel musculoso cuerpo fue tomando forma: los brazos poderosos, el torso bien conformado, las musculosas piernas, incluso un tatuaje que le había parecido distinguir en uno de sus gemelos, al quitarse los pantalones. Cogió la zanahoria y se la metió en la boca, lamiéndola con lujuria, introduciéndola casi hasta su garganta, mientras su mano derecha frotaba su clítoris con fruición. Pronto alcanzó un orgasmo, y mientras su cuerpo aún vibraba, trémulo, notó como le llegaba una segunda corrida.
Jadeante, abrió los ojos… y casi se cae de la silla. En la excitación del momento no había caído en que, al sentarse, el precario escondite que le brindaba la persiana a medio bajar, desapareció, quedando a la vista de las miradas que pudieran venir de la vivienda vecina.
Y allí estaba él.
De pie, en la ventana de enfrente, observándola en su momento íntimo, el protagonista de su fantasía masajeaba su enorme polla con su mano derecha y se masturbaba sin cortarse un pelo.
La escena parecía sacada de una peli de Fellini.
Lejos de cortarse, ella se sintió aún más excitada por la reacción del muchacho. Abrió más las piernas, ofreciendo una buena perspectiva de su coño y de sus muslos empapados y, poco a poco, fue introduciendo la zanahoria en su vagina, hasta que solo el manojo de hojas verdes sobresalía, tímido, de su entrepierna. Lo movió desesperadamente, recibiendo a cada intromisión una descarga de placer, una punzada que se transformaba en espasmo. El joven debía estar muy excitado, pues ahora se la meneaba con una cadencia rápida, violenta, mientras con la mano izquierda se apoyaba en el dintel de la ventana, casi vencido por el esfuerzo.
El orgasmo final vino acompañado de un grito que bien pudiera haber alertado a todo el barrio. Al mismo tiempo, un chorro de semen salió disparado por la ventana del voyeur, mientras el joven se arqueaba hacia atrás, y desaparecía de su vista, sin duda desfallecido por su propia corrida.
Se sacó la zanahoria del coño, chorreante, y la observó con una sonrisa desencajada por el placer en los labios.
- Mejor que una de verdad – pensó – No, eso nunca. Pero desde luego ha sido un buen sustitutivo.
El pelo alborotado del joven asomó por el marco de la ventana. Ella le sonrió y él devolvió el gesto con esfuerzo, agitando estúpidamente la palma de su mano conciliadora.


EPILOGO

El timbre de la puerta sonó un par de veces, antes de que Ernesto abriera. Se había puesto ropa limpia y parecía recuperado del arrebato onanista. Abrió la puerta y se encontró con Rosa, su vecina, la de la escalera, la que, ignorante de sus sentimientos, le alegraba las mañanas con sus buenos días. La misma que se le había ofrecido, apenas un par de horas antes, como la miel que Venus otorga, en ocasiones, a unos pocos mortales tocados por su mano inmortal.

- Hola, buenas noches.
- Hola… - respondió sin poder disimular un matiz de vergüenza.
- Que te quería invitar a cenar – continuó Rosa, sin más preámbulos.
- A cenar… Ssssí, sí… por qué no… vamos ¡que sí!
A Ernesto le gustaba demasiado aquella mujer para desaprovechar la ocasión, y decidió vencer su innata timidez.
- Vale – continuó Rosa – pues en media hora.
- ¿Media hora? Sin problemas.
- Venga, pues te espero.
Antes de cerrar la puerta, Ernesto acertó a preguntar
- ¿Y qué vamos a cenar?
Rosa se giró y le miró a los ojos.
- He preparado una riquísima crema de verduras… con mucha zanahoria… y ya sabes lo que me gusta aderezar la hortaliza.