miércoles, 26 de agosto de 2015

buscando pareja o buscando ligue de un rato... esa es la cuestión


Hoy voy a contaros algo que llevo rondando meses en mi cabeza y es que tengo un máster en paginas de ligoteo y que la conclusión a la que he llegado es que el 90% de los usuarios no buscan realmente pareja.
Desde que me divorcie , y va para 7 años!!!, no he parado de buscar el amor de mi vida, bueno... no he parado hasta el mes de Enero, que decidí hacerme Célibe por el resto de mis días o hasta que llegue alguno que se lo merezca de verdad, que soy yo mucha mujer para tampoco hombre que hay por el mundo..... y como debido a mis horarios, lo de salir de bares y/o Discotecas, que es lo que se hacía en mis tiempos, en el horario que lo hace la gente normal, es harto complicado!!! me decidí por esas paginas segura de que ahí lo iba a encontrar; he de confesar que también conozco a alguna amiga que lo han conseguido...pero las menos, seamos sinceras. como toda buena divorciada en algún momento de su vida me decidí por Badoo, popular donde las haya, de ahí a, cangoo, metic, Lovoo, Pof, adopta un tío..... y seguro que alguna mas que se me olvida .. fue un no parar; a veces estaba hasta en 3 paginas a la vez, en pocas ocasiones pagando, pero también lo hice durante un par de trimestres en épocas distintas porque parecía que si no pagabas era porque solo buscabas follar.
Me he apuntado y desapuntado cienes y cienes de veces y ya huelo las intenciones de un tío solo con ver la foto , o no, porque los que tiene algo que esconder no la ponen, y te cuentan un cuento sobre que no tienen en ese momento o la seguridad de su trabajo (pues no te apuntes a estas cosas, no te jode) y la seguridad es que no les pille la pareja que tienen en casa. Con ver la foto o con la forma que tiene de entrarte o de contestar a tus mensajes, que una ha echado el resto!!y le ha entrado a tíos también, a pesar de que lo que aprendió de pequeña es que el príncipe rescata a la princesa y no al revés..... Total... que mi conclusión sobre esas paginas es que , a día de hoy, son una manera de encontrar un polvo fácil sin tener que pagar más que una coca-cola o si ya tiramos la casa por la ventana una mini-cena rápida para ver en que momento te cuelo la cuña de vamos a mi casa (los menos) a tu casa (los listos) o a un hotel (los escasos)... y como si quiero follar escojo yo... pues eso... que les den!!! y busquen una profesional o una tonta. que yo estoy muy agusto en mi etapa célibe elegida que he decidido tener y que me saltaré cuando a mi me de la real gana.
Y yo me pregunto.... porque dices que buscas pareja cuando solo quieres un ligue de un rato o dos....

Aunque he de confesar que buenos ratos he pasado en mas de una ocasión... ya me entendéis...

Vaya sermón!!! que he largado... tenia ganas la verdad sea dicha

domingo, 30 de noviembre de 2014

Declaración de Amor


Por esa persona a la que menos quiero y aprecio
a la que ignoro y maltrato sin darme ni cuenta
quiero decirte hoy que te amo locamente y que intento cada día ser mejor contigo/conmigo
hay muchas excusas que me hacen flojear y volver a castigarte, insultarte, y abandonarte en un rincón, pero son eso... escusas.... porque tengo que quitar a los demás el poder de decidir que es lo que somos tu y yo, que se haga realidad aquello de "ama a tu projimo como a ti mismo"
Porque en realidad te amo tanto que me da miedo .....
Tengo fe que algún día sea capaz de mirarte en el espejo y ver ese amor profundo que te tengo.... que me tengo
Estamos demasiado ocupados en buscar fuera el Amor, cuando donde primero lo tengo que encontrar es dentro de mi

Por ti que soy yo aunque me duela



viernes, 17 de enero de 2014

Aún recuerdo ....

Aún recuerdo tus momentos.
Cuando tus manos exploraban mi cuerpo desnudo entre las sabanas de nuestra cama.
Cuando tus besos acariciaban cada poro de mi piel, mientras se escapaba un gemido de mi garganta.
Cuando tu cuerpo se acoplaba al mio justo en el instante que nos convertíamos en uno y entonábamos al unisono sonatas de amor contenido.
Aún recuerdo tus momentos.
Aún recuerdo nuestros instantes .......

martes, 11 de junio de 2013

Saludos calientes



Llevo tiempo sin que l@s mus@s visiten mi alma.
Circunstancias personales han minado mi imaginación.
Solo quiero deciros que aún espero que dentro de poco mis dedos sientan la necesidad de plasmar lo que mi mente imagina, porque la buena nueva es que ya empieza a imaginar de nuevo.....

GRACIAS por seguir ahí a los conocidos y a los nuevos.


Besos Húmedos.

Fancy

miércoles, 3 de octubre de 2012

Cruce de Caminos

La Luz del amanecer se abría paso entre las rendijas de la persiana de mi dormitorio, las cortinas se mecían al compás de la brisa mañanera que penetraba por la ventana entre abierta; agarre el borde de las sabanas de seda y cubrí mi cuerpo desnudo. Miguel seguía allí, una sensación de felicidad invadió mi alma. Me quede observando cómo dormía durante largo rato, y rememore los días, las horas previas a ese amanecer tan especial. Miguel era un hombre corriente pero atrayente, ni feo ni guapo, ni alto ni bajo, más bien delgado pero con una mirada penetrante que te hacía enloquecer. No era la primera vez que nos veíamos, pero si la primera en la que yo me fijé en sus ojos marrones. Aquella noche nuestros caminos se cruzaron por casualidad, aunque he de decir que yo no creo en las casualidades demasiado. Estábamos ambos en mi local favorito, un lugar pequeño pero acogedor, rodeados de gente de nuestra edad que charlaba, reía o incluso bailaba con movimientos entre eléctricos y sensuales al compas del jazz y el blues que sonaba entre las paredes de ese templo de la música, era un placer mezclarse y desaparecer entre las notas musicales mientras apurabas una copa y exhalabas el humo de tu cigarrillo encendido. Entonces le vi cruzar entre la multitud que llenaba el pequeño local y acercarse hasta el final de la barra, centro de mi recogimiento y disfrute nocturno, - Hola María, - Buenas Miguel, como tú por aquí?? - Pasaba por aquí y he entrado a tomar la penúltima copa, puedo tomarla contigo? - Por supuesto!!! Conteste sin saber que esa noche iba a ser tan especial Comenzamos a charlar mientras bebíamos de nuestras copas, y descubrí en él un aire bohemio y misterioso que me atrapó, También bailamos al son de la música dejándonos llevar por las notas envolventes y sensuales del ritman blues…. Y así, casi pegados el uno al otro pasó la noche sin apenas darnos cuenta, el seguía contándome historias y yo reía sin parar ante sus ocurrencias, y entonces le miré a los ojos y lo vi, vi cómo me miraba y eso me hizo estremecer, era una mirada que mezclaba respeto y deseo y sentí unas ganas locas de besarle. Me acerque un poco más a él, hasta que pude sentir su respiración muy cerca de mí y sin esperar que él se lanzará me aproxime a sus labios y el recibió los míos con deseo y pasión Entrelazamos nuestras lenguas saboreando cada papila de ellas, mordisquee sus labios suavemente mientras acariciaba su pelo, me apreté contra él en un beso apasionado y él me agarro por la nuca apretándome más y más mientras saboreaba mis labios y mi lengua, nos entregamos mutuamente y después de varios minutos u horas, no lo recuerdo, besándonos, salimos del local y sin mediar palabra cogimos el camino que nos llevaba directamente a mi casa. Las calles estaban vacías, solo el sonido de mis tacones rompía el silencio que nos rodeaba, y caminamos cogidos de la mano las dos manzanas que nos separaban desde mi local favorito hasta el portal de mi casa. Subimos las escaleras persiguiéndonos juguetones y al llegar al descansillo me rodeo entre sus brazos y me besó de nuevo. - Eres muy linda Me dijo con voz queda, mientras besaba mis labios, mi cara, mi escote. Llegamos a la puerta de mi casa y pasamos dentro. Una vez allí puse música lenta de esa que ya no se escucha como antaño en los locales de copas, sentí un escalofrío que me subió desde los dedos de los pies hasta la cabeza y le cogí las manos, me aproxime a él poniéndolas en mi cintura y bailamos… Bailamos muy apretados, y según bailábamos le conduje hasta mi habitación, me senté en la cama, el se sentó a mi lado y con su mano acarició mi pelo y mi rostro mientras me miraba de arriba abajo escrutando cada centímetro de mi cuerpo, - Hazme el amor, le dije en un susurro muy cerca de su oído. Y el sin apartar sus ojos de los míos comenzó a desnudarme lentamente, besándome en cada trozo de piel que dejaba al descubierto Yo sentía sus dedos abriéndose paso entre la tela de mi ropa y cada vez me excitaba mas, logro quitarme la blusa y acaricio suavemente el límite entre mi sostén y mi pecho, y se acerco besándolo, yo me sentía estremecer, mientras bordeaba el contorno de mi pecho con sus manos para desabrochar los corchetes con destreza, entonces yo agarre el borde de su camiseta con mis manos y se la saque en un simple movimiento. Nuestros torsos quedaron al descubierto entre la tenue luz de la lamparita que reposaba en la mesilla y nos abrazamos sumidos en la marea de pasión que nos envolvía. Reptamos un poco más dentro del lecho que esperaba nuestra pasión y comenzamos a despojarnos de las prendas que aun conservábamos, despacio sin pedir permiso, quedándonos desnudos uno al lado del otro. Cerré los ojos y me deje llevar por sus juguetones dedos paseándose por cada centímetro de mi cuerpo, mi excitación se desbordó, sintiendo como jugueteaba con el borde de mi ombligo y se deslizaba sensual hacia mis muslos, los acariciaba suavemente bordeando sin piedad mi sexo, - creo que voy a enloquecer, dejé la mente en blanco Me susurró al oído… - me deseas?? - locamente, acerté a pronunciar entre los gemidos que emitía mi garganta Entonces bordeo mi lóbulo con sus labios húmedos, me beso en el cuello y yo me retorcí entregándome toda - no aguanto más la excitación me lleva a flotar; agarro la almohada la aprieto con fuerza; Mientras él siguió bajando hacia mis pechos y bordeo mis pezones con sus labios, jugando con su lengua mientras se tornan duros - mi espalda se arquea entregándome sumisa a sus besos y caricias, el sigue bajando por mi vientre, - siii Mi deseo se acentúa y abro mis piernas invitándole a probar el fruto de mi deseo, baja sin dudarlo por mi monte de Venus y comienza a acariciar con su lengua mi clítoris ardiente, primero suave, a continuación con pequeños lametones mordisqueando con sus labios y saboreando mi sexo húmedo por la excitación. Mi cuerpo se estremece, un escalofrió lo recorre, pequeñas convulsiones de placer zarandean mis caderas y cogiendo su cabeza le aprisiono entre mis piernas, luces de colores invaden mi mente mientras mi ser convulsiona por el placer obtenido, y entonces un latigazo de excitación me deja inerte, relajada… El gatea por mi cuerpo y llega a mi boca que besa sin parar, besos suaves, picos cortos como consolando mi excitación - Ven aquí… Abrázame Le digo en un suspiro, y nos fundimos de nuevo en un abrazo sensual que nos hace conectar de nuevo con el deseo. Me voy incorporando sobre él para dejarle justo donde le quería tener ahora, debajo de mi cuerpo, ahora soy yo la que comienzo a besarle, a recorrer su cuerpo, bajando por su pecho, rozando sus pezones con la punta de mi lengua, deslizándola por su vientre hasta llegar a sus ingles, tomo su miembro con mis manos y las hago resbalar por su cuerpo, acerco mi lengua y lamo, chupo, saboreo, la hago penetrar en mi boca caliente; solo un momento, lo justo para sentir como crece en ella y me retiro dejándole esperando mas…. Monto a horcajadas en sus caderas mientras su verga resbala por mis labios sedientos, me balanceo hasta que me penetra lento, pero muy dentro, cabalgo… cabalgo mientras mis pechos rozan su cara, y mis pezones buscan sus labios, sumidos el el vaivén de nuestras caderas, primero lento, luego fuerte, para tornar a lento, gozamos del placer de sentirnos unidos, de sentir como tiemblan nuestros cuerpos, como sudan, como juntos llegan a esa puerta que se abre para llevarnos al placer eterno… y volamos, gozamos hasta el éxtasis completo….

jueves, 30 de agosto de 2012

Desnúdame....

Desnúdame Juega conmigo a ser La perdición Que todo hombre quisiera poseer…. Y hazme sentir tu piel junto a la mía, mientras me susurras palabras de amor en el volcán de mi oido, y solo así seré tuya sin temores ni reservas Mírame fijamente a los ojos y deja que los míos adivinen tus pasiones sin medida, tus sueños eróticos, esos que te hagan llegar al placer de tú cuerpo y tú alma Agárrate fuerte a mi mano mientras surcamos el océano de sensaciones excitantes en que se convierten nuestros encuentros Poséeme como ningún otro me ha poseído y seré para ti la mujer que te llene de abrazos y besos apasionados con los que pierdas el sentido. Recorre mi cuerpo desnudo, surcando la piel que espera cada una de tus caricias, de tus besos apasionados de tus caricias de seda.

lunes, 20 de agosto de 2012

El sueño de una noche de verano

Aquel día amaneció como cualquier otro, era un día caluroso de verano. Irene despertó feliz porque ese día tomaría su coche y se marcharía por fin de vacaciones, las llevaba esperando todo el año, y prometían ser inolvidables. Cogió su maleta y se dispuso a recorrer los kilómetros que la separaban de la playa. Durante el trayecto sonaba la música ochentera que la transportaba a lugares maravillosos donde sólo existía la felicidad. Iba pensando en todos los amigos con los que se reencontraría después de tantos años de ausencia física del lugar donde había pasado los veranos de su niñez, un pueblito pequeño de la costa acogedor, ya que a él no había llegado aún la fiebre del turismo. Cuando al fin llegó a su destino se acomodo en el hotelito que había cercano a la playa, una playa de arena limpia y de olas que susurraban cuando no había temporal, se asomó al balcón y pudo respirar la tranquilidad que flotaba en el ambiente; ese día se lo tomó de relax para acomodarse en su habitación. Al día siguiente comenzó a llamar a sus amigos de la niñez y sólo consiguió encontrar a uno de ellos, el resto habían aprovechado las vacaciones para desplazarse a otros lugares. Javier, había sido uno de sus amores de juventud e Irene se sintió emocionada a la par que nerviosa por reencontrarse con él de nuevo. Hasta ese momento, la verdad, es que no habían salido a solas, e Irene temió que no aceptara su invitación a cenar ya que era un muchacho que siempre andaba ocupado con unas y con otras desde que se había quedado solo de nuevo. Pero él aceptó, de buena gana, la invitación de Irene. Por la tarde, Irene bajo a la piscina del hotel a darse un baño refrescante, su piel morena brillaba bajo sol, sus curvas perfectas se torneaban encima de la hamaca cuando ella giraba para que los rayos del sol acariciaran cada centímetro de su cuerpo. Después del baño de sol subió a su habitación y se dispuso a arreglarse; se sorprendió pensando en Javier de una forma en la que hacía mucho tiempo que no pensaba en ningún hombre, la habían herido tantas veces que ya había dejado de buscar a "su hombre perfecto", y a la par, recordaba conversaciones con él y el grupo de amigos en las que él alardeaba de saber perfectamente cuando una mujer le mandaba señales mostrándole que tenía interés en que él la conquistará, era un rompecorazones... Así que Irene decidió que tampoco se arreglaría mucho, no sea que él se pensara que le estaba buscando, eso era lo último que ella pretendía, aunque en el fondo su corazón empezó a recordarla los sentimientos adolescentes que la habían invadido durante una época pasada. Javier llegó al hotel temprano y la espero en la pequeña barra del bar que este tenía. Cuando Irene bajo, él la estaba esperando con dos copas de vino blanco y después de los saludos de bienvenida oportunos, pasaron al acogedor restaurante del hotel, mientras cenaban comenzaron una conversación que les traslado a tiempos pasados, a tiempos presentes y a deseos futuros. La cena fue muy agradable y después de ella decidieron encaminarse al paseo marítimo a disfrutar de la luna llena que protagonizaba esa noche de verano... Entre risas, confidencias y bromas el tubo un par de gestos románticos con Irene, pero ella lejos de imaginarse nada se limito a aceptarlos con una sonrisa. Sin apenas darse cuenta, sus pasos les llevaron hasta el estudio de Javier y cuando Irene se vio en la puerta del inmueble se sorprendió a si misma aceptando la invitación de él a tomar la penúltima copa, se había prometido a si misma que no se iba a dejar atrapar por el encanto y los ojos de él, esos ojos azules que tanto la encandilaban, por eso cuando subía las escaleras hasta el rellano del último piso su cabeza comenzó a imaginar lo que vendría después y se asusto, la asustaba porque no quería perder la amistad de Javier pero... le deseaba tanto que sabía que caería en sus redes de conquistador sin darse ni cuenta. Una vez dentro del pequeño estudio Javier saco dos copas de cava y sirvió un Moët Chandom, que guardaba para ocasiones especiales según le contó a Irene. Estaban tomando los primeros sorbos cuando él se sentó frente a ella y la tomo las manos, la miró tímidamente a los ojos y la confesó que se moría de ganas de besarla y de acariciarla. En ese momento el corazón de Irene se puso de 0 a 100 en un segundo, él siguió hablando y la dijo que si ella no quería la respetaría porque no quería que aquello estropeara su amistad. Ella sin pensárselo más le dijo que ya eran lo suficientemente adultos para saber distinguir lo uno de lo otro. Entonces él se aproximo a sus labios y la dio el primer beso... A Irene ese beso le supo a "primer beso de amor adolescente" y se entregó sin reservas a las sensaciones que estaban viviendo. El la tomó de la mano y la condujo hasta su cuarto... encendió una pequeña luz, deseo mirarte mientras te hago el amor, la susurro al oído... El comenzó a besarla de nuevo, la susurraba que sus besos sabían a miel, que hacía tiempo que la deseaba, mientras sus labios carnosos bajaban por su cuello repasando cada poro de su piel y empezó a desabrochar la blusa que llevaba, soltaba un botón y besaba tu pecho, soltaba otro y bordeaba el filo de su sostén, ella mientras levantaba su camiseta y con las yemas de sus dedos iba acariciando su vientre, hasta que se despojaron de las prendas superiores. El, desabrocho con destreza cada corchete se su sostén mientras seguía besando su escote, a Irene le encantaba que besaran sus pechos y se dejaba hacer a la vez que acariciaba el borde de su ombligo. Continuaron desnudándose el uno al otro entre besos apasionados y él la tumbo en la cama y comenzó a recorrer su cuerpo con las caricias que ella tanto había imaginado, su piel se erizaba al paso de sus dedos y se torneaba invitándole a besarla más y más. El comenzó a jugar con sus pezones que se endurecieron con cada beso y lamida que él la propiciaba y se dejo llevar hasta el clímax de ese deseo adormecido que rezumaba pasión. Sus cuerpos se fundieron en uno y ella empezó a besarle de arriba abajo, despacio, intentando retener en sus sentidos cada parte del cuerpo de él. Hasta que llegó a su miembro y lo cogió suavemente... lo acerco a su boca y lo empezó a degustar como saborea un niño su helado preferido, el se estremecía entre sus manos y ella seguía lamiendo, chupando, recreándose en ese momento tan intimo entre los dos, hasta que él la pidió que parara porque si no, no iba a aguantar más y deseaba entrar en ella y poseerla sin medida. En ese momento el la abrazó y la beso con pasión y acto seguido la penetró. Irene sintió como Javier entraba en ella despacio, si prisa, meciéndose dentro de ella como hacía mucho nadie se mecía, así continuaron durante largo rato sintiéndose el uno dentro del otro y disfrutando de sus cuerpos desnudos llenos de pasión... Entonces llegó el momento, ese momento en el que se pierde el sentido del espacio y el tiempo y tu cuerpo vibra, se estremece y tiembla con pequeñas sacudidas en brazos del ser amado... Y así continuaron hasta el amanecer, amanecer que les devolvió a la realidad. Ella se encamino a su Hotel a intentar dormir algo, cosa que no consiguió porque su cabeza seguía disfrutando del sueño de una noche de verano...

lunes, 25 de julio de 2011

TRIO... Mejor con dos que con uno??


Aquella tarde estaba siendo de lo más agobiante en el trabajo, Lucía, no había parado un momento! Llamadas telefónicas, atender a clientes, órdenes del jefe… pensó en tomarse un respiro mientras se fumaba un cigarrillo en el espacio reservado para el descanso del personal.
Entonces sonó su teléfono.
Era Luis, un amigo muy especial con el que desahogaba su soledad sexual desde que se había divorciado, la verdad es que en el había encontrado todo lo que necesitaba en esta etapa de su vida. Después de un tormentoso divorcio no tenia ganas de embarcarse en otra relación plena y Luis le proporcionaba ese placer que solo un hombre como él podía proporcionar.
Era un experto amante y Lucía se encontraba con el muy a gusto, le había echo experimentar sensaciones que hacia mucho que no sentía y otras que no había conocido hasta entonces, se podía decir que Lucía había descubierto, nuevamente, el SEXO, con Luis, esto suele pasar cuando te conviertes en una esposa reprimida e infravalorada por la persona que se supone que más te tiene que valorar.
- Hola Nena, que haces.
- Hola cielo, pues mira, aquí trabajando un poco, agobiada y con ganas de terminar ya… y tu? corazón
- Pues estaba aquí pensado en lo que habíamos hablado, recuerdas?
- No se, el que?
- Recuerdas que hablamos de hacer un trío con un amigo mío?
- Si, claro que lo recuerdo, cuéntame….
- Pues mira, es que mi amigo está por Madrid este fin de, y había pensado que si te parece bien tomamos algo mañana y le conoces y si te apetece… pues después nos venimos a mi casa los tres… silencio…
- Uffff, la verdad es que me apetece mucho y solo pensar que puedo tener dos hombres para mi sola me excita soberanamente, pero…. Tengo un poco de miedo, ya sabes que para mi seria la primera vez y no estoy segura de cómo reaccionare.
- Tú no te preocupes nena, que no haremos nada que tu no quieras hacer, y si no te mola o no te atreves, no va a pasar nada, nos venimos tu y yo solos… a casa.
- Puffff, Bueno, si me prometes que no me voy a sentir obligada, de acuerdo, quiero conocer a tu amigo y ver que pasa.
- Ok reina, te llamo mañana por la mañana y concretamos a la hora que paso a buscarte.
- Vale, un beso muy húmedo cielo, esperare tu llamada con impaciencia.
- Besos guapa.

El resto de aquella tarde, Lucía a penas se podía concentrar en el trabajo. Se pasó el resto de la tarde imaginando como sería el Amigo de Luis, si la gustaría, si a él le gustaría ella, como sería el momento en que la propusieran irse a casa de Luis y peor… como seria el momento en que empezaría la fiesta entre los tres, Dios!!! Lucía se sorprendió pensado en ese momento y se excito casi de inmediato, la verdad es que era una fantasía que había tenido en numerosas ocasiones, pero el miedo a lo desconocido le hacia sentir una mezcla entre miedo y placer que la excitaba enormemente, hasta el punto de sentir su tanga mojado por la excitación.
Cuando salió del trabajo cogió su coche y se dirigió a casa, puffff, tenía que depilarse, no iba a ir con esos pelanganos en la piernas y menos en su sexo!!!! Hacía días que no quedaba con Luis y había descuidado un poco esa faceta, pensado que aún tardaría en quedar con él.
Llegó a casa excitada, y aprovecho para, después de depilarse, darse una buena ducha de agua fría. En otra situación se hubiera masturbado, pero esa noche quería guardar todas sus fuerzas por si… a caso… al final… le apetecía que dos hombres la follaran.

Aquella noche, Lucía tubo un sueño erótico, hacia días que no los tenia, así que supuso que el solo echo de imaginarse mezclada en medio de un trío la sobre excito y pensó…
- Si me excita, seguramente me atreveré a hacerlo…

A la mañana siguiente tomaba a sorbos su café mientras su cabecita divagaba en una nueve de deseo y temores, entonces sonó el telefono.
-Si?
-Hola princesa, que tal estas?
-Pues si te digo la verdad estaba pensando en ti… mejor dicho en vosotros dos.
-Ah si? Me alegra oírte decir eso, y que sientes cuando piensas en los dos poseyéndote?
-Ufff, Luis, la verdad es que no quiero adelantar acontecimientos pero, me excito muchísimo!
- Si? Eso es bueno nena, muy bueno, creo que todo va a ir a las mil maravillas, por cierto, Juan me ha dicho que puede sobre las 8, que te parece esa hora para que vayamos a buscarte?
-Bueno, me parece bien, es nuestra hora… a la que tú y yo siempre quedamos. Pues os espero a la misma hora en el lugar de siempre, ok, corazón?
-Perfecto nena, no te vas a arrepentir.
Y se hizo un silencio, silencio, que en otras ocasiones, ni hubiera notado.
Y así llegaron las 7 de la tarde, hora perfecta para empezar a arreglarse y salir disparada a su doble cita con ¿? el destino?.
Pensó en lo que podría ponerse, a ella normalmente, suelen gustarle los escotes generosos, ya que realzan lo que ella considera una de las mejores partes de su anatomía, sus senos, grandes y turgentes, pero ese día y ante sus dudas de si quería o no dar por sentado que estaba dispuesta a todo, hizo lo que no solía hacer, que es ponerse un vestido sin apenas escote, con un largo considerable y tupidito que no se transparentara demasiado, no es que fuera vestida como una bibliotecaria, pero para sus costumbres, se vistió más recatada de lo normal.
Cuando llegó al punto de encuentro allí estaba el coche negro y elegante de Luis, esperándola, como siempre, en doble fila pero sin molestar al tráfico, Observó que ellos dos iban sentados delante, así que abrió la puerta trasera y se sentó detrás del asiento del copiloto, en el cual iba acomodado Juan.
-Hola chicos! Soltó con su alegría habitual, no quería que se notaran sus nervios.
-Hola le dijo Luis y le dio un piquito en los labios.
-Hola repitió ella, volviéndose a Juan, tu debes de ser Juan?
-Si, hola
Y le tendió su mano para saludarla, ella se la agarró y le acerco hacia ella, dándole dos besos en las mejillas.

Luis arranco el coche y tomo el camino que siempre tomaban cuando quedaban y la llevababa a su casa,
Según avanzaban por la carretera hablaban del tiempo, el trabajo, las vacaciones…
Mientras Lucía, inevitablemente, pensaba en si a Luis le había quedado claro que primero quería tomar unas cervezas y luego ya decidir si quería o no hacer el trío.
Claro que también pensaba... la verdad es que el chico no esta nada mal. Luis la sacaba unos años, casi los mismos que ella le sacaba a Juan, así que seria un trío muy interesante, ella de mediana edad rozando la cuarentena, Luis, un madurito interesante recién estrenados los 50 y Juan un Joven de algo más de 30 y que se veía prometedor…

Así sumida en sus pensamientos y en la conversación que mantenían entre los tres, se acercaron al domicilio de Luis, pero, menos mal, vio que giraba justo en la avenida que cogían cuando tomaban algo antes de subir a su casa.
Bien! Pensó, menos mal! vamos a tomar algo antes.
Se bajaron del coche y se dirigieron a una terraza cercana al domicilio de su anfitrión.
Allí, tomaron unas cervezas y conversaron, nuevamente de cosas banales. Ciertamente, Ella no sabía si sacar el tema o esperar a que lo sacaran ellos...
En esto, que sonó el teléfono de Luis, y se alejó para contestar la llamada dejándoles solos.

Juan la miro a los ojos, levanto su cerveza y brindó con ella.
-Por las nuevas amistades, dijo guiñándola un ojo.
-Por las nuevas amistades, le sonrió ella.
Al momento regreso Luis a la mesa y se sentó a terminarse su café con Hielo. Entonces la rozo la mano, ella le miró y le sonrió un poco nerviosa, el la guiño el ojo y la lanzo un beso disimulado, a lo que ella respondió con una amplia sonrisa más relajada.

Lucía entonces lo tuvo claro, ese fue el momento exacto en el que él comprendió que ella estaba preparada para ir a su casa con los dos hombres, por lo que Luis pidió la cuenta y se fueron de allí.

Una vez en el ascensor, Luis solía tomarla por la cintura y besarla profundamente mientras este subía a la casa, Esta vez, no fue así, cosa que ella agradeció, ya que aún no sabía como iba a tomar las riendas de la situación, porque, claro, ellos eran los expertos, pero ella era una para dos y tendría que llevar la batuta en este juego... o al menos eso pensaba ella que tendría que hacer, por intuición nada más.

Entraron en el salón y Juan y Lucía tomaron asiento, el, muy prudente se sentó en el sillón de al lado de ella, mientras que Luis les servía una copa y se sentaba al lado de Lucía.

Se encendieron un cigarrillo y bebieron unos sorbos del whisky que él les había servido.
Hablaron a penas un rato, de la música que había puesto Luis de fondo y a continuación Luis, comenzó a besarla delante de Juan.
Sus besos siempre la excitaban, y sabiendo que había un tercero mirando, la excitaron aún más.
Luis, levanto su vestido hasta la cintura y se lo saco por la cabeza, dejándola en ropa interior delante de Juan, y comenzó a desabrocharla el sujetador con una mano, pero… No podía, siguió intentándolo mientras la besaba, pero nada…
Entonces ella le dijo
- No puedes tu solo corazón??
Entonces se giró y mirando a Juan le invitó a que se uniera diciéndole…
- Quieres echarle tú una mano, que el parece que solo no se apaña?

Juan sonrió y acudió sin demora al sillón que ocupaban Luis y Lucía, aunque ya Luis, había conseguido quitar los corchetes del sostén... y quitárselo de un solo tirón.
Sus senos quedaron al descubierto entre los dos hombres y Juan comento asombrado
- Madre mía! Que buen material hay ahí….
- Si, y son naturales le dijo ella, invitándole a que besara sus pezones, cosa que hizo inmediatamente.

Mientras Luis se levanto del sillón y se ausento por unos momentos, entonces Juan y Lucía aprovecharon para tocarse mutuamente, besarse, acariciarse y saborear el placer que el otro desconocido le podría ofrecer.

Luis regresó a su lado y comenzó a tocarle el sexo a Lucía que ya estaba muy húmedo ante tanto derroche de placer doble.

Ella volvía su cabeza de uno a otro lado mientras uno y otro se desnudaban para ella, y besaban sus labios, Luis con agresividad, con desesperación, dando pequeños mordiscos.
Juan, en cambio, besaba con dulzura, lamiendo cada pliegue de sus labios, y separándose un poco para volver a besarlos con suavidad y dulzura.

Luis le volvió la cara hacia el, la beso y le susurro
- Nos vamos mejor a la cama, nena.
- ella parpadeó sensualmente y le dijo, si cielo, mejor allí.

Y se levantaron cogiendo de la mano a Juan para que les siguiera hasta la habitación.

Una vez los tres en la cama, completamente desnudos, sus dos hombres, comenzaron a acariciarla todo el cuerpo. Cogían cada uno un pecho, lo lamian con placer una y otra vez, mientras que Juan comenzó a sobarle el clítoris, con suavidad, se acerco a su oído y le dijo.
- Uhmmm, que húmeda estás corazón, que pronto te excitas no? O ha sido el Alcohol?
- Que va mi Rey, solo una copa, no tiene este efecto en mi, yo es que soy así de caliente…

Luis, seguía al lado de lucía tocándola los pechos, lamiéndolos, succionándolos, y ella giró su cara y comenzó a besarle una y otra vez
Iba de uno a otro besándoles mientras que cuatro manos la tocaban de arriba abajo su cuerpo desnudo y encendido.

Entonces Luis se lo pidió
- Nena, cómeme la polla como tú solo sabes...

Lucía bajo por el cuerpo de Luis, besando cada centímetro de su piel, humedeciéndose los labios, hasta que llegó al pene de Luis, que la esperaba firme como un soldado esperado las ordenes de su capitán.
Ella cogió el miembro entre sus manos, y comenzó a menearlo suavemente, y a lamer el glande con pequeños toques húmedos de su lengua juguetona.
Así, puesta a cuatro patas sobre Luis, sintió como Juan comenzó a acariciar sus glúteos y ella abrió sus piernas en un signo evidente de que la tomara por detrás, Juan se coloco detrás de Lucía tocándole por detrás el húmedo clítoris provocando en ella un movimiento de vaivén acentuado por el meneo de la polla de Luis dentro de su boca. Entonces Juan la asió por ambas caderas y la penetro de un solo movimiento, hasta el fondo, y empujaba y empujaba mientras la polla de Luis seguía palpitando dentro de la boca de ella que miraba a los ojos de Luis regocijándose del placer que sabia que le estaba proporcionando.

Exhausta cayó sobre su espalda, pidiendo un momento de relax a los dos hombres que la acompañaban, fumaron un cigarrillo, bebieron otro trago con que calmar la sed de la excitación y del orgasmo y sin darse cuenta ella misma se abalanzo sobre Juan para besarle los labios.
Recorrió sus labios, su cuello, el lóbulo de su oreja cuando Juan se giro y le susurro al oído.
- La mía es muy envidiosa y tiene celos de que te hayas comido la otra y a ella no…
- Si?? Contesto Lucía… Pues no dejaremos que sienta celos….
Y Lucía realizo la misma operación que había echo con Luis, bajando por el cuerpo de Juan, saboreando cada poro, cada musculo, pero se detuvo con sus pechos a la altura de su miembro y lo abrazo con ellos apretándolo con sus manos entre sus tetas, moviéndolo de arriba a abajo mientras lamia con la lengua su glande rojizo y brillante que se exhibía ante ella. Después de un momento en esa posición, Lucia libero el miembro de Juan, y paso a aprisionarlo con su boca caliente, y comenzó a saborearlo como un paloduz rebosante de dulzor…
Luis cogió una teta de Lucía y la masajeo mientras con la otra mano se masturbaba y Lucía torneaba la mirada de uno a otro amante y excitándose al verles la cara de placer que se dibujaba en sus rostros.

Juan entonces le aparto la cabeza y pidió a Lucia follarla porque ya no aguantaba más, y mientras que Luis miraba, Lucía se volteo boca arriba y se abrió de piernas esperando impaciente el pene de Juan, que se preparaba para la penetración. Y entonces la penetro, siii, uhmmm hasta el fondo, mientras Luis le besaba los labios y le agarraba la mano que tenia cerca de el, por unos minutos ambos sudaron mientras gemían sin control, hasta que llego el momento y Juan se corrió embistiéndola con fuerza y gritando Si, si ohhhhhh
Juan se aparto exhausto, mientras Lucia resoplaba de placer y miro a Luis, y le beso, y le susurro…
-Y ahora?? Quieres tú??

A lo que Luis sin contestar, la arrastró hacia él subiéndose encima de ella, la penetró suave… despacio… hasta el fondo, y la bajo una de sus piernas que bailaban por lo alto, y la coloco con entre la suyas… A Lucía le encantaba que Luis le hiciera eso, por que sentía que la penetraba más profundamente y eso le proporcionaba un placer que Lucía no había sentido más que con el, Y empujo, una y otra vez mientras Juan Acariciaba el pelo de Lucia y le hacia cosquillas por el lateral de su cuerpo.
Y Lucía sintió por … quinta vez?? Como el orgasmo recorría su cuerpo, convulsionando al ritmo del movimiento que Luis dirigía con sus caderas presionándola una y otra vez hasta la culminación definitiva con el orgasmo de el.

Y se relajaron juntos los tres durante unos minutos quizás horas, antes de que Juan abandonara el Lecho para dejar solos a Luis y Lucía… como solos habían estado en otras ocasiones.

jueves, 21 de abril de 2011

Si no estas... te invento.


En la soledad de la noche invento tu cuerpo
Tus labios sensuales, acariciando mis pechos, rozan apenas mi aureola de tu deseo.
Tus ojos azules se clavan en mi rostro buscando en él la llama incipiente que te diga lo que deseo.
Tus dedos ligeros rozando mi cuerpo, dibujan las líneas que impregnan mi vello, se eriza y estremece sintiendo el hormigueo que tanto deseo.
Tus brazos fornidos que rodean mi cuerpo apretándome fuerte sintiendo tu ambición por poseerme sin pausa, con fuerza, arrebatándome mis movimientos.
Tus piernas fornidas que buscan mi sexo, cabalgo en ellas, ondeando mi cuerpo.
Tu cuerpo desnudo, perfecto en su género, pegado a mi cuerpo sintiendo su ardor y su fuego.
Tu sexo henchido, deseo escondido, dispuesto siempre a mi recreo.
Tú vida, tu rostro, tu pelo, tu cuerpo, Te invento en la noche, hasta cumplir mi deseo.

domingo, 20 de marzo de 2011

Voy a escribirte la historia de mi cuerpo entre tus manos...


Voy a escribirte la historia de mi cuerpo entre tus manos, de su ternura lenta que descifra mis jeroglíficos, que me desenreda sin esfuerzo, alisándome como una sabana recién planchada. Mis dedos llenos del deseo de tocar las estrellas. Me siento caliente de lágrimas, de abrazos, de sangre, de protestas. Me siento contento con tu recuerdo que está lleno de mí, lleno de mi sudor, mi saliva, del olor de mi piel.

Te siento cantando, caminando, llevándome entre las manos; y siento tu mirada luminosa, transparente, su música, atravesando mis ojos con su color de tierra, de noche estrellada, de mar de cosas lindas, y eres mi amor, mi sabana, mi cama, mi almohada, mi cuaderno, mi pluma, eres tan real como estas ganas que tengo de reírme por sentirte tan cerca, por tenerte, por no tenerte, por haberte tenido, por hoy, por mañana por todos los días.

Hoy que no he visto el día más que a través de tu ausencia, uso el derecho que me has dado a la alegría, y olvido la palabra, para encontrar nuestra propia manera de entendernos. Y siento que me voy a morir de pensarte y quererte. Esgrimo oraciones como bandadas de aves, para traerte entera hasta mí, así, tal como eres, como yo te quiero, aún desde mi niebla, con todas tus queridas palabras, tus rabias, tus silencios inquietantes, la dulzura de tu mundo, en el que yo quiero estar presente, tus ganas de vivir, a dentelladas, tu ilusión de niña en víspera de fiesta, tu escondida tristeza, tu amor hacia todo, tu nobleza, tu querer y tu cuidar, tu miedo, y tantas cosas que el áspero papel no sabe recoger. Por eso en las mañanas, bebo toda la luz de mis pulmones, abro todas las puertas, pinto amarillas las risas de la casa, doy vueltas y vueltas, y salgo a tocarte a escribirte, a decir que no, que no hay cauce que arranque tu nombre de esta piel de tus días largos, y ya no recuerdo discursos contra mis débiles brazos, si los siento guardando la dimensión exacta de tu sueño abandonado, la transparencia de tus manos, tus suaves palabras en un papel, la sensación de dulzura en las mañanas.

Íntimamente conociendo que lo del uno es del otro cuando dos se pertenecen. Sin decir nada. Y mi cuerpo desde siempre parece haberte querido, haberte estado esperando. Y el próximo invierno, ya no se llevará lo que fuimos, porque cada vez despiertas acurrucada en mi espalda. Y ya no soy del agua.

Ya no me queda más que soñar. Ya has sosegado mi corazón, y has sacudido mis terremotos, ya he muerto de morirme, ya he salido del laberinto; cuando acaricio los rizos de tu pelo, y me besas, y me tatúas de ruiseñores. Y me desperté al fin, y quise imaginarme que podría simplemente dejarme ir hacia ti. Pensé llegar de pronto, aparecerme, olvidar el ‚ tecleteo de la oficina, el teléfono, el tiempo, y estar mirándote‚estar mirándote como si nada en el mundo fuera más importante.

Hay días en que los brazos se me cargan de flores y mi piel huele a hierbas penetrantes, y busco prendas con tu aroma, que te traigan, y me descalzo, y me despeino, y pienso que todo esto es de locos, y me gusta. Entonces te nombro.
Voy a escribirte la historia de mi cuerpo entre tus manos.

martes, 8 de febrero de 2011

Donde estas??


Durante estos años he estado esperándote...
Imaginandome tantos momentos de pasión vividos juntos.
Ahora parece que perdí la esperanza de sentir,
de experimentar
de tocar una piel suave adornada por la pasión y el deseo.
Tengo tanto que darte, que el día que te encuentre no te voy a dejar escapar tan facilmmente.
Imagino una tarde tranquila en la que podamos tocarnos, besarnos, sentirnos...
Mirarnos a los ojos y sentir esa felicidad, esas mariposas en el estomago que solo trae la ilusión por tener un ser cerca de ti alguien con el que poder compartir momentos de amor.
Amor sensual y sexual.
Recorrer tú cuerpo desnudo embriagándome con tu aroma
Tocar cada poro de tú piel trasmitiéndole mi pasión.
Sentir como nuestros cuerpos se rozan y bailan al unisono, penetrándose con ternura y pasión.
AMOR, donde estas?
Te necesito cada día más......

domingo, 26 de diciembre de 2010

El sexo es un coñazo


Hoy en día, todo el mundo dice que se lo pasa de puta madre en la cama. Yo no lo dudo. Lo que no me trago es que sea haciendo el amor.... Porque, francamente... el sexo es un coñazo. Lo que pasa es que esta sobrevalorado.
Vamos a ver:
¿Cuánto dura el orgasmo masculino?
Pues, el orgasmo-orgasmo, propiamente dicho, dura... yo que sé, lo que tarda uno en tomarse un chupito.
¿Y para eso tanto trabajo?.... Quedar, ducharse,… convencerla.

¡Joder! Al menos para lo del chupito no tienes que convencer al camarero. - Venga, tonto, pónmelo, si no te va a pasar nada...

Pero hay muchas más cosas que me cabrean del sexo. En primer lugar, el sexo es sexista. Porque hay que ver lo mal vista que está la eyaculación precoz. Y, sin embargo, una tía que llega al orgasmo en cinco minutos, ¡se la rifan!.... Coño, ¡esto es una injusticia! Es como si en las olimpiadas, a la tía que gana los cien metros le dan una medalla, y al tío... lo llevan al sexólogo.

El sexo está bien al principio... por la novedad, pero en cuanto empiezas a practicarlo en pareja la cosa se jode. Por ejemplo, intentar tener un orgasmo simultáneo es imposible. Es como pretender ponerse de acuerdo para eructar al mismo tiempo. Eso no hay quien lo controle. ¿Tú has visto parejas que eructen a la vez?... ¿Te imaginas?... Él, eructando de repente, y ella:- Eres un egoísta, no me has esperado
Acabaríamos todos fingiendo los eructos.

Además, si eres tío, el sexo es como la mafia: nunca puedes decir que no..... Siempre has de tener ganas.

Un ejemplo: yo estoy en una exposición de arte figurativo etrusco -una cosa muy común- y llega Naomi Campbell y me dice que quiere hacer el amor conmigo -algo también muy común-. Bueno, pues si le digo que no me apetece, al día siguiente media España piensa que soy gay. En fin, que al final haces un esfuerzo y acabas acostándote con ella... pero por el qué dirán.

No hay derecho, joder! Es como si vas a un restaurante, no te apetece solomillo y el maître va por ahí diciendo que eres vegetariano. Aunque hay maîtres que hacen cosas peores: te hacen sentir como si te estuvieras haciendo el amor. Se pegan toda la comida vigilándote para ver cómo te lo pasas. Y luego te preguntan: - ¿Le ha gustado al señor?.

Que te dan ganas de decirle: - Sí, ¿Y usted ha disfrutado, o me lo he comido demasiado rápido?.
Pero lo que ya me parece una vergüenza es esa gentuza que se gana la vida con el sexo: los sexólogos. El sexólogo es un tío que va de experto porque tiene un diploma en la pared firmado por el rector de la Universidad. ¡Pues vaya! Lo que tenía que tener es una declaración jurada de su mujer. Porque, ¿qué pasa?, ¿Qué el rector se ha acostado con él?, ¿Y como sé yo que a mi chica le va a gustar lo mismo que al rector?.

Además, todos los sexólogos te dicen lo mismo: 'Al sexo hay que echarle imaginación' ¡Coño, con lo incómodo que es eso! Antes, todo lo más, había dos posturas: me apetece o no me apetece. Pero ahora... ¿tú has leído el Kamasutra?. Para echar un polvo tienes que ser Nadia Comaneci. Que si 'la carretilla'...., que si 'el molinete'..., que si 'la variante de la medusa'... ¿la variante de la medusa?....
¡Joder! ¡Si yo no sé ni hacer la medusa!

Otra cosa que te dicen mucho es que 'en el sexo todo está permitido si los dos están de acuerdo'.... Ya, pero si somos tres y uno no quiere, ¿Qué? ¿Aplicamos la mayoría y que se joda?.

Pero lo peor de esto de las innovaciones es que te conduce a perversiones muy estúpidas. Por ejemplo, insultarse mientras se hace el amor. Tú estás allí intentando hacer la medusa, controlando la eyaculación... y ella:
- ¡Cerdo, bestia, animal...!
Y claro, al final te calientas y le dices: - ¡¿Y tú... lo mal que aparcas?!
En fin, está claro que el sexo es un coñazo.
Porque...además, si es de género tonto: Si el sexo fuera tan bueno como dicen, ya lo habrían privatizado.
Si has sonreído un par de minutos..........me alegro ya te duro mas que el orgasmo, ja, ja .

miércoles, 27 de octubre de 2010

Soñé que te tenía



Anoche al acostarme tenía tanta calor que me acosté encima de las sabanas desnuda completamente, sintiendo el aire del ventilador de techo acariciar mi piel sudorosa, comencé a acariciarme con las yemas de mis dedos mientras pensaba en ti, en tu cuerpo definido, y mi excitación fue subiendo más y más
Moje la yema de mis dedos en el vaso de agua que reposa sobre mi mesilla y comencé a dibujar círculos por mi vientre, mis pechos, mis pezones que se pusieron duros al contacto del agua fresca, mientras que con mi otra mano comencé a masajear mi clítoris después de haber chupado mis dedos con mi lengua, soñé que te tenia al lado observándome mientras masajeabas tu polla, y comenzaste a acariciarme sin resistirte ni un segundo a mi cuerpo desnudo
Empezaste a besarme por mis orejas y fuiste bajando por mis pechos mientras yo seguía acariciando mi clítoris, bajaste por todo mi cuerpo besando cada poro de mi piel hasta que llegaste a mi vulva, y comenzaste a besarla, mis piernas se abrieron invitándote al placer que encierran mis muslos y me recorriste con tu húmeda lengua una y otra vez, en círculos, despacio, saboreándome, yo me retorcía de placer y apretaba tu cara contra mi sexo deseando que me absorbieras con intensidad..... uhhhhmmmmmm, hasta el clímax, te entregue mí corrida con convulsiones comedidas mientras tú seguías lamiendo y disfrutando del jugo de mi placer.
Una vez que el orgasmo recorrió mi cuerpo me quede tendida en la cama boca arriba, disfrutando de la brisa templada que me proporcionaba el ventilador en esta noche tan calurosa, aparté mi cabello hacia atrás arqueando mi cintura mientras te soñaba encima de mi y entonces sentí tus manos abrazando mis pechos, masajeándolos suavemente y fui capaz de sentir como te acercabas a mis pezones que brotaron de placer, tu lengua acariciándolos, saboreándolos, note como pasabas de un pezón a otro humedeciéndolos, chupándolos , mamando de ellos, y mi vulva resucito de nuevo, comenzó a palpitar mientras seguías sobando mis grandes pechos que se erguían sólo para ti, y mis pezones se tornaron duros y rosados, se elevaban incitándote a que siguieras lamiéndolos, chupándolos, absorbiéndolos mientras mi cuerpo se erizaba al contacto de tu lengua sobre mi... uhmmmmm y entonces me corrí de nuevo, siiiiiiiiiii

miércoles, 13 de octubre de 2010

entre tu y yo


me encanta como te mueves…
como dos bailarines danzado que entremezclan su lujuria
con mis vigorosas manos
pongo unas gotas de aceite para masajes perfumado
te voy masajeando los prominentes pechos de diosa
cogiéndolos con ambas manos
que tiemblan bajo las terribles embestidas de mi campeón
con sobrado poderío voy…
empujando de nuevo de manera salvaje
te tengo empalada con mi lanza del amor… AAAH!!!
mi glande inflamado palpita con fuerza
me revuelvo presa de un placer indescriptible…
caigo envuelto en una ola de placer... gritando tu nombre
explotando como un volcán
un orgasmo brutal me sacude hasta la médula… OOOHHH!!!
sientes caer encima del culo los goterones
ardientes de mi esperma… AAAHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!
un reguero de semen se desliza por tus muslos
pintándolos de blanco amarillento
(…)
nuestra mesa está situada en un rincón discreto
del comedor detrás de un biombo para dar intimidad
sabes que tienes… unos ojos preciosos
vas desabrochando la cremallera
liberando mi aparato de su cárcel
estoy acariciando suavemente tu botoncito del placer
pones una servilleta de papel a modo de caperuza
sobre mi esponjosa cabeza bulbosa y empiezas a darle
un meneo... arriba y abajo
mientras tanto voy recorriendo tu rajita con los dedos
(...)

(...)
nos fundimos en un beso apasionado...
mis dedos incansables continúan acariciando tu sexo
pasas la mano sobre mi duro miembro
por sorpresa aparece el camarero para preguntar si vamos
a tomar alguna cosa más
le pedimos que nos traiga la cuenta
mientras tu vas tocando la zambomba por debajo del mantel
no pares... por favor
un gemido se escapa de mis labios
mientras tanto te voy pellizcando los pezones
mi pasión se desborda... con este placer tan increíble
¿sabes?... me encanta tu sonrisa
(...)
(...)
tomo tu barbilla con los dedos y acerco tus labios a los míos
mi mano se pierde entre tus piernas
siento el desbocado latido de mi corazón
mi mano se pasea sobre tu pubis invadiéndolo
noto que va manando un hilillo de flujo
si no paras... creo que me voy a correr aquí mismo
mis dedos siguen la línea que separa tus labios vaginales
un estado febril me va quemando por dentro
mis brazos rodean tu cintura
pagamos y nos vamos a buscar el coche
deseando llegar al hotel...
(…)
(…)
frotando y frotando con los pies…
me has provocado una potente erección
extiendo una toalla de baño en el suelo
te montas encima a cabalgar como una auténtica amazona
tus provocadores pezones invitan a ser devorados
de forma inmediata
te los voy comiendo con el máximo cuidado… mmm!!!
tus movimientos felinos de leona en celo me ponen a cien
voy refregando mi crecida berenjena… ooohhh!!!
tus generosas curvas me provocan una gran excitación
le doy un buen repaso a tus preciosos pechos... ooohhh!!!
estoy cepillando la rizada pelambrera de tu jardín
(...)
(...)
sientes como tus pezones se endurecen…
envaino mi caliente espada en la entrada de tu gruta
succiono tu lengua juguetona
mis manos que no paran de sobarte el culo
meto un pezón en la boca chupándolo con frenesí
me separo dejando un pequeño hilo de saliva entre
tu pezón y mi boca… mientras te voy magreando
los pechos de diosa de la belleza
sigues cabalgando en tu brioso corcel
sientes mi verga entrar y salir con facilidad
(…)
(…)
todo mi cuerpo vibra bajo la esencia del placer
levantas la pelvis para sentir mi pene en lo más
profundo de tu ser
un grito se escapa de mi garganta… ooohhh!!!!!!!!!
con firmeza voy palpando tus glúteos
mi pene va resbalando en tus húmedas mucosas
experimento de un placer increíble... siiiiiii!!!
tus curvas de vértigo me hacen perder el sentido
lanzanmos juntos alaridos de gozo... OOOHHH!!!
paso la lengua por tus prominentes pezones
una incesante marea de placer nos hace gemir...
aaaaaaaahhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!
sigues cabalgando como nadie...
balanceas tu cuerpo meneando las caderas
tus agitados pechos bailan como flanes
apoyas tus manos sobre mi pecho
no pares de moverte por favor... maaasss!!!
(…)
Hola guapaaa!!!!!!!!!
Nos encontramos a bordo de un crucero por el Mediterráneo,
tomando el Sol en la piscina del barco…
deslizo la mano entre tus bonitas piernas
voy acariciando suavemente tus pezones sobre la tela del
bañador
(...)
Uhmmmmmmmmmmmm

Un crucero!!! con las ganas que tengo yo de un cruceroooooo!!!!!!

sentir la brisa del mar rozando mi piel,
a la vez que tu acaricias mis pezones, lo cuales se ponen duros como chinchetas.
cierro los ojos y me relajo en la tumbona, dejándome llevar por tus caricias..............
(...)
hace calor... ¿te apetece dar un baño?
nos levantamos de las hamacas para entrar en
el agua fresquita de la piscina
Isabel... ¿sabes?... estás estupenda!!!
te rodeo con mis brazos por la cintura
apretando tu cuerpo contra el mio
me abrazas con fuerza por el cuello
voy besando lentamente tu tierna orejita
mientras acaricio tus increíbles pechos de sirena
(...)
(...)
un hormigueo va recorriendo todo mi cuerpo
Isabel... estás fantástica… como me pones!!!
¿sabes?... estoy enamorado de tus seductores ojos
con sus brillantes pupilas
siento el calor de tu cuerpo latino
tus encantos me quitan el sentido... mmmmm!!!!
tu excitante pecho roza con el mío
siento el fuego en tu suave piel dorada
estamos abrazados como si fuera una sola piel
voy bajando con delicados mordiscos por tu barbilla
siento tu respiración junto a mi boca
sientes el rozar de mis labios...
(...)
(...)
aprovechando la menor gravedad dentro del agua
de un salto... te montas sobre mi
enroscando las piernas alrededor de mi cintura
manteniéndote abrazada
nos miramos a los ojos y nos besamos con
el furor de la pasión...
me encanta… tus cálidos labios… mmm!!!!!
nuestras lenguas parecen enroscarse entre ellas
voy pellizcando suavemente tus erectos pezones
que se endurecen aun más
no puedes evitar soltar un gemido apagado
al recorrer la hendidura de tu rajita caliente
(…)
te beso la mejilla y luego la barbilla bajando por el cuello
a tu lado… el tiempo parece detenerse
voy palpando tus finas nalgas de diosa griega
eres perfecta… me derrites completamente… mmm!!!
tu cuerpo quiere volar y estamos encerrados en un beso
quiero hacerte sentir todo el fuego
y la pasión que llevas dentro
atrapo tu cuerpo más todavía hacia mi
alrededor de tu oreja te susurro… te deseo
como esclavos del deseo… respiramos el aroma del placer
(…)
Tus susurros me hacen estremecer en lo más profundo de mi ser, el deseo comienza a viajar por todo mi cuerpo provocando un escalofrío incontenible, junto mi cuerpo, más al tuyo y comienzo a moverme con sensualidad acariciado tu cuerpo con el mío.
Sientes mis erector pezones recorrer cada centímetro de tu pecho, sientes el vapor de mi sexo rozar el tuyo, sientes como mis labios pasean por tu largo cuello y mi lengua palpa el lóbulo de tu oreja..............
(…)
con tus movimientos sensuales
me abandono a la lujuria…
nos rodea un halo de deseo irrefrenable
empiezo a masajear tus hombros suavemente
de curvas perfectas
paseo mis manos por cada parte de tu cuerpo
acaricio tus muslos bajando por la entrepierna
y te palmeo el culito
tengo los ojos nublados por la pasión
(…)
si te parece… casi mejor que vayamos al camarote
salimos del agua… nos ponemos por encima unas toallas
para secarnos y abrazados nos besamos intensamente
nos dirigimos hacia la cubierta exterior cogidos de la mano
al cerrar la puerta… te pones en cuclillas y de un tirón
me bajas el bañador por debajo de las rodillas
tomas el capullo en tu boca empezando a chuparlo
de arriba y abajo de con verdadera ansia
que bueno... mmm!!!… como me gusta… sigue!!!
así no te dejes nada por comer… ahhh!!!
eso es así!!!… venga muy bien!!!
tu lengua no para de subir y bajar por mi tranca... mmm!!!
ooohhh!!!… … por favor
espera un momento… estoy muy excitado
te ayudo a quitarte el bañador…
(…)
con tu cuerpo unido al mío…
mi corazón late con fuerza
nuestras bocas mutuamente se buscan y se besan otra vez
te beso con locura contenida
mis manos ardientes de pasión
van navegando por tu cuerpo desnudo
me deleita el sabor de tu piel en mis labios
te sientas en los pies de la cama dejándote caer de espalda
me arrodillo en el suelo entre tus piernas
paso la mano por tu suave vientre y sigo avanzando
hasta llegar a tu entrepierna
(…)

Mis piernas se abren dejando que acaricies cada centímetro de mis muslos, siento como bordeas mis labios y como rozas suavemente mis ingles e instintivamente me abro aún más
Con mis manos acerco tu cabeza a mi sexo y noto como comienzas a saborear mi clítoris con suavidad, un escalofrío sube desde mi vulva hasta mis pechos que se tornan duros al igual que mi pezones, un cosquilleo muy agradable rodea mis pezones mientras te sigo sintiendo en la parte más caliente de mi anatomía, vas saboreando cada rincón de mi concha mientras introduces tus dedos en mi húmeda vagina, uhmmmm, primero uno…. suaveee!!! Ummmm, luego dos… ummmmm resbalan con suavidad a merced del manantial que brota en mi sexo………..
(…)
sientes mi aliento caliente en la cúspide de tus pechos
firmes y generosos…
voy mojando tu cuerpo con mis besos
tu excitación me hace estremecer
en un baile de inolvidable placer mi cuerpo deseoso del tuyo
mi lengua se desliza por tus carnosos labios vaginales
en busca de tu almeja traviesa
quiero probar tu húmedo tesoro…
quiero hacerte el amor hasta perder el sentido
voy palpando tus senos turgentes de preciosa ninfa
acaricio tus duros pezones sin dejar de besarte el sexo
me levanto del suelo poniéndote a cuatro patas sobre la cama
acompañas mi pene hasta la entrada de tu cueva
(...)
Y me penetras con una fuerte presión en los cachetes de mi culo, y te quedas dentro, unos segundos, quieto, sujetas mis cachetes con ambas manos y comienzas a moverte despacio… muy despacio, haciendo esas pausa que sabes que me vuelven loca y entonces te empiezas a mover más deprisa con más ímpetu, golpeando mis glúteo mientras tus gemidos retumban en el camarote y yo alzo mis glúteos más y más esperando que me penetres profundamente mientras gimo y acaricio con energía mi clítoris empapado por mi flujo caliente……..
(...)
introduzco toda mi virilidad hasta el fondo de tu intimidad
arremeto con una profunda estocada
nuestros jadeos y gemidos forman una sinfonía de placer
siento como tu húmeda vagina aprieta de manera
sorprendente mi verga… ooohhhhh!!!!!!!!!!!!!
con los ojos velados por el deseo…
es imposible describir el placer que me haces sentir
nuestros cuerpos están copulando en profunda armonía
va entrando hasta lo más profundo mi erecta masculinidad
sientes la dureza y el calor de mi verga… mmmmm!!!!!!!!!
(…)
Uhmmmmmm, y nos fundimos en un alarido de placer mientras nuestros cuerpos tiemblan por el orgasmo esperado, dejamos caer nuestros cuerpo empapados sobre la cama mientras seguimos abrazados, tus besos y tus abrazos me llenan de satisfacción y con tus fuertes brazos me aprietas contra tu cuerpo, mientras descansamos acurrucados entre las sábanas…

jueves, 30 de septiembre de 2010

Un relato que me mandaron....





Puré instint




Cocinar siempre era una experiencia relajante.
Allí, de pie, mientras manejaba el cuchillo, troceando los ingredientes para su famoso y nunca igualado puré de verduras, hacía un rápido repaso mental de lo que habían sido los últimos meses de su vida.
El divorcio, largamente esperado, había dado paso a un tiempo de relativa calma, pero también de una sensación de soledad que, en algunos momentos, se había vuelto opresiva. La soledad impuesta nunca era agradable.
Sobre la mesa, las hortalizas esperaban su turno, como condenados pacientes que no ven llegar la hora de su ajusticiamiento.
Desde la ventana de la cocina, justo en frente de ella, se podía observar la vivienda de su vecino, aquel chico que cada mañana, solía saludarla con una sonrisa franca.
- Buenos días vecina.
No podía negar que era un joven atractivo y simpático. Alguna vez incluso, había llegado a fantasear con la posibilidad de que su saludo cotidiano, albergara algún tipo de intención oculta, un matiz de flirteo, un deje de seducción; pero solo eran eso, fantasías, imaginaciones que bailaban en la cabeza de una persona que desde hacía demasiado tiempo, no tenía más vida sentimental que la que le proporcionaban sus propios recuerdos.
Cogió una enorme zanahoria, hermosa, de un vivo color anaranjado, de cuyo extremo aun colgaba el pincel natural de sus hojas verdes.
Justo en ese momento sonó el teléfono.
- ¿Sí?...- contestó la llamada – Ah, hola Mari, ¿qué tal va todo?... pues bien, estoy bien, aquí, hija, preparando la comida… sí… sí… puré… no de patata no, de verduras, que ya sabes lo rico que me sale…
Mientras hablaba se había colocado junto a la ventana, y su mirada, de forma inconsciente, estaba perdida justo en la ventana de la habitación de su vecino.
Entonces le vio.
El muchacho había entrado en su cuarto, probablemente acababa de venir de hacer ejercicio, porque su ropa parecía húmeda de sudor.
Ella bajó un poco la persiana sin dejar de hablar por teléfono.
- …Sí, con queso… para espesar el puré… -
La conversación con su amiga Mari, había pasado a un segundo plano. Agazapada tras la persiana, no perdía detalle de la escena que se desarrollaba en la vivienda vecina.
El joven se quitó la camiseta mojada de sudor, mostrando un torso atlético, oscurecido por la sombra del vello que, a pesar de la depilación que seguramente se practicaba, asomaba impertinente en sus pectorales y su abdomen.
Un ligero estremecimiento recorrió su nuca, ante la visión de aquel cuerpo que se ofrecía, ignorante, ante su disimulada mirada.
- …Gorgonzola…, si, yo utilizo gorgonzola para eso … sí… ya sé que con nata también…
Empezó a notar como un calor repentino iba subiendo desde lo más profundo de su entrepierna. Las palabras de su amiga, al otro lado de la línea se iban disipando, lejanas, en un océano de sensaciones que pugnaban por abrirse paso hacia su cerebro.
El muchacho se quitó los pantalones deportivos, luciendo unos boxer blancos que daban paso a unas piernas largas y musculosas.
Sin apartar el auricular de su oído, apartó con los dedos un par de lamas de la persiana para tener una mejor visión.
-… sí… sí… sí… ¿cómo? … no, perdona, que sí que te estoy escuchando mujer… es que tenía puesta el agua a cocer… sí…
El vecino deslizó los boxer por sus piernas, y a ella se le calló el teléfono al suelo. Lo recogió precipitadamente.
- ¿Mari¿… oye… es que se me ha caído el teléfono…
Pudo ver como el muchacho salía del cuarto, sin duda iba a darse una ducha. No pudo evitar cierto sentimiento de decepción.
- Oye mira, que ahora tengo un poco de lío… sí… yo te llamo luego bonita… gracias por tu interés… besos a los niños… adiós
Colgó el teléfono inalámbrico, y volvió de nuevo la mirada hacia la ventana de la habitación de su vecino, que ahora aparecía vacía.
Sin embargo, la temperatura de su cuerpo aún continuaba elevada; el hecho de contemplar aquel cuerpo desnudo la había puesto como una moto.
- Uf!, ¡que calentón! – murmuró para sí misma.
Intentó serenarse y retomar lo que estaba haciendo. Tomó de nuevo la zanahoria y se dispuso a trocearla. Pero cuando su mano agarró aquella forma fálica, una idea comenzó a brotar en lo más profundo de su enfebrecida mente.
A grandes males, grandes remedios pensó. Después de todo, necesitaba quitarse de la cabeza aquella desasosegante sensación, y aquella zanahoria tenía unas dimensiones más que aceptables.
Colocó una de las sillas junto a la ventana, y se subió la falda hasta la cintura. Se sentó, sin dejar de mirar la ventana vacía, recreando en su imaginación la escena que acababa de vivir. Metió la mano entre sus muslos y comprobó que estaba muy húmeda.
- Ahhh, ¡cómo me ha puesto, el muy cabrón!
Desplazó la tela mojada hacia un lado, e introdujo un par de dedos en su vagina. Se estremeció al sentir sus apéndices, hurgando en lo más profundo de sí misma. Cerró los ojos. En su cabeza, aquel musculoso cuerpo fue tomando forma: los brazos poderosos, el torso bien conformado, las musculosas piernas, incluso un tatuaje que le había parecido distinguir en uno de sus gemelos, al quitarse los pantalones. Cogió la zanahoria y se la metió en la boca, lamiéndola con lujuria, introduciéndola casi hasta su garganta, mientras su mano derecha frotaba su clítoris con fruición. Pronto alcanzó un orgasmo, y mientras su cuerpo aún vibraba, trémulo, notó como le llegaba una segunda corrida.
Jadeante, abrió los ojos… y casi se cae de la silla. En la excitación del momento no había caído en que, al sentarse, el precario escondite que le brindaba la persiana a medio bajar, desapareció, quedando a la vista de las miradas que pudieran venir de la vivienda vecina.
Y allí estaba él.
De pie, en la ventana de enfrente, observándola en su momento íntimo, el protagonista de su fantasía masajeaba su enorme polla con su mano derecha y se masturbaba sin cortarse un pelo.
La escena parecía sacada de una peli de Fellini.
Lejos de cortarse, ella se sintió aún más excitada por la reacción del muchacho. Abrió más las piernas, ofreciendo una buena perspectiva de su coño y de sus muslos empapados y, poco a poco, fue introduciendo la zanahoria en su vagina, hasta que solo el manojo de hojas verdes sobresalía, tímido, de su entrepierna. Lo movió desesperadamente, recibiendo a cada intromisión una descarga de placer, una punzada que se transformaba en espasmo. El joven debía estar muy excitado, pues ahora se la meneaba con una cadencia rápida, violenta, mientras con la mano izquierda se apoyaba en el dintel de la ventana, casi vencido por el esfuerzo.
El orgasmo final vino acompañado de un grito que bien pudiera haber alertado a todo el barrio. Al mismo tiempo, un chorro de semen salió disparado por la ventana del voyeur, mientras el joven se arqueaba hacia atrás, y desaparecía de su vista, sin duda desfallecido por su propia corrida.
Se sacó la zanahoria del coño, chorreante, y la observó con una sonrisa desencajada por el placer en los labios.
- Mejor que una de verdad – pensó – No, eso nunca. Pero desde luego ha sido un buen sustitutivo.
El pelo alborotado del joven asomó por el marco de la ventana. Ella le sonrió y él devolvió el gesto con esfuerzo, agitando estúpidamente la palma de su mano conciliadora.


EPILOGO

El timbre de la puerta sonó un par de veces, antes de que Ernesto abriera. Se había puesto ropa limpia y parecía recuperado del arrebato onanista. Abrió la puerta y se encontró con Rosa, su vecina, la de la escalera, la que, ignorante de sus sentimientos, le alegraba las mañanas con sus buenos días. La misma que se le había ofrecido, apenas un par de horas antes, como la miel que Venus otorga, en ocasiones, a unos pocos mortales tocados por su mano inmortal.

- Hola, buenas noches.
- Hola… - respondió sin poder disimular un matiz de vergüenza.
- Que te quería invitar a cenar – continuó Rosa, sin más preámbulos.
- A cenar… Ssssí, sí… por qué no… vamos ¡que sí!
A Ernesto le gustaba demasiado aquella mujer para desaprovechar la ocasión, y decidió vencer su innata timidez.
- Vale – continuó Rosa – pues en media hora.
- ¿Media hora? Sin problemas.
- Venga, pues te espero.
Antes de cerrar la puerta, Ernesto acertó a preguntar
- ¿Y qué vamos a cenar?
Rosa se giró y le miró a los ojos.
- He preparado una riquísima crema de verduras… con mucha zanahoria… y ya sabes lo que me gusta aderezar la hortaliza.

sábado, 7 de agosto de 2010

TODOS LOS HOMRES SOIS IGUALES....


Que?!! Que no?!!

Pues eso me gustaría pensar a mi, pero después de un año de varias y variopintas relaciones, mías, de compañeras y amigas; el análisis final es claro y contundente...

TODOS LOS HOMRES SOIS IGUALES....

Seguro que nosotras también "somos todas iguales" pretendemos relaciones de amistad, complicidad, ternura, algunas hasta compromiso!!!!!.... y por supuesto todas... buen sexo, pero nos es imposible encontrar a ese hombre "semiperfecto" que escuche y consuele, se comprometa y deje libertad, sea atento y colaborador... por supuesto nosotras no ofrecemos menos a cambio!!!

Esta el basto que, nada mas conocerte, te pregunta la talla de sujetador,
O el ""yo voy de tierno" que te dice que el solo quiere amistad, y en cuanto le das algo mas de confianza, te pregunta la talla de sujetador,
O si no aquel que va de "casado liberal" que... claro... es que lo esta pasando fatal en su matrimonio, aunque quiere mucho a su mujer y solo quiere una amiga especial con quien hablar y algo mas si surge, pero que a continucación te pregunta la talla de sujetador.
También esta el "soy pura pasión cuando estoy contigo" no miro a nadie mas, solo tengo ojos y halagos para ti, pero que en cuanto te despistas dos segundos, le ha preguntado la talla de sujetador a otra....

Conclusión:

Merece la pena "entablar amistad" con hombres así?